En unos días ha nacido una asociación para defender la bandera autóctona en Banco de Valencia, se ha conocido el expediente a la CAM y son vigilados los movimientos de Bankia.
La semana económica recibió tres guindas que reflejan la situación del sistema financiero valenciano. O, mejor dicho, del exsistema. El agujero del Banco de Valencia -y la presentación de un lobby para preservar su valencianía-, la apertura de expediente a la antigua cúpula de la CAM o la caída del beneficio de Bankia -con los rumores sobre la fusión con La Caixa- son tres fotografías de un paisaje con mucha niebla.
Unas pinceladas sobre cada cuestión:
1) Banco de Valencia
La entidad registró una pérdida neta atribuida de 876,44 millones de euros en los nueve primeros meses de 2011, frente a los beneficios de 63,86 millones del mismo periodo de 2010. Banco de Valencia fue intervenido por el de España el 21 noviembre del pasado año. Hasta la fecha ha dispuesto de 850 millones de euros del crédito de 2.000 millones de euros que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) le otorgó en virtud de la intervención.
Mientras ha nacido Pro Banco de Valencia. Un grupo de accionistas ha constituido la asociación. Es una entidad sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es movilizar de cara a la opinión pública a los agentes sociales, económicos, políticos y culturales valencianos en la defensa de la necesidad de mantener la "valencianía" del banco.
2) Un expediente tardío
El Banco de España ha abierto expediente disciplinario a la antigua cúpula de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM).
Los antiguos administradores de la entidad alicantina podrían enfrentarse a multas individuales de 150.000 euros
3) Bankia y la fusión
Bankia obtuvo un beneficio neto atribuido de 309 millones de euros en 2011, ejercicio en el que realizó un esfuerzo de provisiones de 3.692 millones de euros, de los que 1.139 millones corresponden a los nuevos saneamientos exigidos por el decreto ley aprobado por el Gobierno, según los datos presentados por su presidente Rodrigo Rato. Este beneficio supone un descenso del 13% en relación a los resultados proforma del año anterior, pero arroja un crecimiento del 14% si se excluye el efecto de las dotaciones a provisiones realizadas por la nueva normativa.
Rato insiste en que la entidad puede continuar sola pese a que los movimientos para unirla con La Caixa siguen en marcha. ¿Qué pasará?