Estas actuaciones permitieron que el consistorio ahorrara 428.000 euros, ya que gracias a estos controles se evita asumir y reparar los daños ocasionados por las obras de terceros que no están en condiciones o son ejecutadas con deficiencia, según explicaron fuentes municipales.
"Las inspecciones se realizan de forma exhaustiva y programada sobre todas las obras que afecten a la Red Municipal de Saneamiento, para asegurar que no representan ninguna agresión ni desperfecto en el sistema", destacó la concejala delegada del Ciclo Integral del Agua, Mª Àngels Ramón-Llin.
Asimismo, la edil hizo hincapié en que es de "gran importancia" mantener "bajo control" el sistema de saneamiento, puesto que "ofrece un servicio básico a toda la ciudadanía, y como tal, se debe mantener en perfecto estado".
Entre los principales cometidos de la Ovcot se encuentran vigilar y controlar cualquier obra o actuación ejecutada en el término municipal de Valencia que afecte a la Red Municipal de Saneamiento, para evitar agresiones como roturas de canalizaciones, escombros o conexiones defectuosas, entre otras.
Por otro lado, según Ramón-Llin, estos controles aseguran también la adecuación de las obras, tanto de reformas como primeras instalaciones, a la Ordenanza Municipal de Saneamiento y el cumplimiento de las especificaciones de la Normativa para Obras de Saneamiento de la ciudad de Valencia.
Para efectuar estas labores, el Ayuntamiento dispone de un equipo de nueve inspectores, que realizan labores tanto en la superficie como en el interior de las conducciones mediante cámaras de inspección. "En las inspecciones se comprueba que las obras no seccionen alcantarillas ni colectores, así como que tampoco inutilicen los imbornales existentes", explicó la concejala.
De estas inspecciones, se resolvieron un total de 31 expedientes, de los cuales 20 fueron informados favorablemente y once desfavorablemente, con la consiguiente denegación de la licencia de obras correspondiente.