Valencia recordó este viernes a las 43 personas que fallecieron y las 47 que resultaron heridas en el accidente de metro más grave de la historia de España. Tres años después de la tragedia, la ciudad acogió diferentes actos en memoria de las víctimas. Sin embargo, la presencia institucional en los mismos brilló por su ausencia.
La
Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio (AVM3J) programó una serie de actos con motivo de la efeméride. La convocatoria de los familiares congregó a unas 30 personas, entre las que no se encontraba ningún representante institucional. El Consell y Delegación de Gobierno tampoco acudieron al acto pero sí que enviaron unas palabras de recuerdo a las víctimas en boca del vicepresidente de la Generalitat, Vicente Rambla, y del delegado del Ejecutivo central, Ricardo Peralta.
El primer acto tuvo lugar a las 10.00 horas, cuando afectados y víctimas tomaron la Línea 1 del metro desde la estación de Plaza España hasta Torrent, lugar donde realizaron un minuto de silencio. Asimismo, se detuvieron en cada parada.
Desde la asociación, señalaron que la línea 1 de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) "no cuenta con las medidas de seguridad adecuadas" y reivindicaron que "se tienen que poner ya".
La presidenta de la agrupación, Beatriz Garrido, señaló que tres años después del siniestro, "desgraciadamente, las responsabilidades y respuestas que se piden son las mismas que al principio, porque todas las investigaciones se han cerrado en falso", criticó. Así, reclamó "una auditoría independiente que analice las verdaderas causas del accidente".
Del mismo modo, censuró que, todavía no tienen "ninguna respuesta" que les "tranquilice" sobre las medidas de seguridad que se han implantado en la línea 1. De este modo, se preguntó "si un maquinista, por un descuido o por el mal funcionamiento de la máquina, pusiera un tren a 80 kilómetros por hora, si volvería a haber un accidente y volvería a costar vidas humanas".
Preguntada por la respuesta de las administraciones públicas ante este accidente, reprochó "la estrategia del olvido" del Consell que intenta "hacer como que no ha ocurrido e ignorar que el accidente más grave de metro en España ocurrió hace sólo tres años en Valencia", sentenció.
Así, exigió la implantación de medidas de seguridad en la línea 1, al tiempo que recordó que la Comisión Parlamentaria encargada de investigar el suceso "llegó a unos acuerdos de seguridad para dotar a la comunidad de una ley de Ferrocarril valenciano sobre las condiciones que debe cumplir el transporte público" de la Comunitat. Sin embargo, señaló que "esa ley sigue sin existir y sin que haya ninguna propuesta, ni siquiera a largo plazo".
Por su parte, Rambla -en su declaración tras el pleno señaló que la sensibilidad de Camps con las víctimas fue má que evidente con las medidas puestas en marcha los días posteriores a la tragedia.
Preguntado por una posible reunión del Consell con los afectados, explicó que se ha mantenido contacto personal de forma ininterrumpida con ellos. Esta relación fue más intensa en las semanas posteriores al accidente y menos fluida después, pero la comunicación ha sido "permanente".
Además, añadió que se han invertido 400 millones y explicó que las medidas de seguridad en la Línea 1 están en fase de implantación. Del mismo modo, aseguró que el sistema de transporte metropolitano es de primer nivel y está en contínua modernización.
HomenajesPosteriormente, a las 13.10 horas, la asociación realizó un pequeño homenaje a las víctimas del accidente depositando unas flores en el jardín que hace esquina con las calles San Vicente y Roïs de Corrella.
A las 18.00 horas celebraron una misa en la Catedral de Valencia en recuerdo de los fallecidos, y una hora más tarde, a las 19.00 horas, se concentraron y leyeron varios textos en la Plaza de la Mare de Déu de la ciudad.
Desde la asociación indicaron que durante estos tres años, desde que se produjo el accidente, los afectados han tenido que aprender a sobrellevar el duelo por sus seres queridos, a la vez que reclamaban sus derechos. En este punto recordaron que han convocado manifestaciones, han hecho campañas de firmas y enviado proposiciones de mociones a numerosos ayuntamientos.
Sin embargo, y a pesar de estas actuaciones, lamentaron no haber conseguido mucho "por el momento". Así, indicaron que todavía dudan de por qué un accidente de seguridad en cualquier empresa privada conlleva una investigación por parte de un organismo independiente y en un ente público como Ferrocarrils de la Generalitat no se llevó a cabo; o por qué los sindicatos no defendieron a los dos trabajadores muertos personándonse como acusación.
También se preguntan por qué no se admitieron a los sobrevivientes como testigos en el juicio; dónde fueron los fondos destinados a FGV; o quién decidió paralizar la instalación de medidas de seguridad demandadas por el comité de seguridad de FGV.