Barberá realizó estas declaraciones durante su visita a la nueva zona ajardinada, acompañada por el delegado de Medio Ambiente, Ramón Isidro Sanchis; el presidente de la Junta Municipal del Marítimo, Francisco Lledó; y otros miembros de la Corporación, como la concejala de Calidad Ambiental, María Àngels Ramón-Llin; y la concejala de Sanidad, Lourdes Bernal, según informaron fuentes municipales en un comunicado.
Se trata de un espacio situado en la confluencia de las calles Toneleros, Juan Bautista Llovera, Vidal de Blanes y la travesía peatonal del Pez, con una superficie de 1.386 metros cuadrados, cuya ejecución del jardín asciende a 175.000 euros, a los que hay que sumar otros costes, "especialmente el derivado de la expropiación de suelo y vuelo, por un total de 1.778.500 euros", subrayó.
A ello se añaden las actuaciones de derribo de los inmuebles que albergaba la plaza, que han supuesto 163.052 euros, y el acondicionamiento de las aceras se ha elevado a 29.298 euros. En total, la inversión ha sido de 2,1 millones de euros, precisó.
La primera edil se mostró así "contenta" por esta actuación y de la que, según dijo, "los vecinos están visiblemente satisfechos". En este sentido, señaló que "hemos convertido lo que era una zona degradada, una auténtica escombrera en una magnífica plaza que deviene en espacio de encuentro para los vecinos y de juego para los niños".
Para Barberá, la actuación en esta zona supone un "ejemplo de la gestión municipal, que busca dar soluciones eficaces a las necesidades de los vecinos". En este caso, como en el resto de la ciudad, "la acción del equipo de Gobierno permite acercar las instalaciones a todas las casas, lo que incrementa la calidad de vida ciudadana y mejora también el patrimonio de los vecinos", aseveró.
Un jardín comunitarioEl nuevo jardín se asienta sobre una parcela de planta trapezoidal, y dado que constituye una plaza rodeada de inmuebles habitados se ha diseñado con carácter de jardín comunitario, con una zona de juego y áreas de descanso dispuestas a lo largo de la espiral. El centro del espacio está presidido por un juego de red tridimensional, dispuesto sobre un arenero circular de 15 m de diámetro.
A partir del círculo central, el espacio se dispone en espiral con setos de especies como lantana cámara, teucrium fruticans y abelia floribunda. Además, se han plantado árboles en las extremidades de las jardineras, como Picus, ligustrum y jacarandas, entre otros. Todas las jardineras están adornadas con cyclamen y una serie de arbustos de bola de la especie viburnum tinus, de floración blanca. Interrumpiendo el dibujo de espiral, se abren pasos creados con círculos de pavimentos con hormigón de colores. Dos de esos círculos cuentan con juegos de muelles para niños pequeños.
El diseño del jardín en espiral pretende evitar las situaciones de peligro para los niños, dado que tres de las cuatro calles que circundan el espacio están abiertas al paso de vehículos.
La alcaldesa destacó "el esfuerzo" del Ayuntamiento para dar una solución a esta manzana, dado que lo "que ahora es una zona verde y de encuentro vecinal era hace poco una serie de viviendas habitadas por residentes de muy escasos recursos, que presentaba problemas de salubridad". "Al constar cada vivienda de un titular diferente, el proceso administrativo de expropiación ha resultado especialmente laborioso y complejo (un expediente por cada piso) pese incluso a que se ha tramitado por procedimiento de urgencia", indicó.