El funcionario en huelga de hambre, que lleva 10 años trabajando como bibliotecario, emitió un comunicado en el que aseguró que permanecerá "en huelga de hambre hasta que los trabajadores afectados sean recibidos por el alcalde de la localidad".
En este sentido, destacó que el concejal del PP, José Miguel Payá Poveda, "se ha negado a negociar tal y como dicta el convenio laboral de los trabajadores del consistorio petrerense y ha decidido imponer por decreto unos horarios que los sindicatos y trabajadores afectados califican de atropello humanitario y que vulnera todos sus derechos".
Con esta medida, según dijo, pretende que se vuelva a "abrir un proceso de negociación que aplace, ´sine die´, el temido decreto con el nuevo horario de los trabajadores, que no afecta en absoluto el horario de apertura de las bibliotecas. El funcionario aseguró que la protesta "no se debe a ninguna reivindicación salarial sino al agravio comparativo respecto a otros trabajadores públicos y a su necesidad de conciliar vida laboral y familiar".