Según explicó la consellera de Bienestar Social, Alicia de Miguel, el centro de reeducación Mariano Ribera en Burjassot realiza desde el pasado mes de enero acciones de voluntariado en los entrenamientos de personas discapacitadas en la práctica del deporte de la ´boccia´ para la preparación de los próximos juegos paraolímpicos que se celebrarán en Pekín el próximo año 2008. El ´Club d´Amics de la boccia´ cuenta entre sus componentes con varios campeones mundiales y medallistas paraolímpicos.
La boccia es un deporte similar a la petanca pero adaptado a personas con discapacidad, consiste en lanzar una bola de algo más de 500 gramos de peso y situarla lo más próxima posible a otra bola blanca, colocada previamente en un punto. Para ello, los jugadores que no pueden coger y lanzar la bola con las manos, cuentan con la ayuda de una ´canaleta´, adaptación semejante a un tobogán.
Las actividades realizadas por los jóvenes del Centro de reeducación en el Club deportivo se centran en la figura de auxiliar de ´boccia´ ayudando a los deportistas, colocando la bola en la canaleta del jugador, también desarrollan acciones de ayuda y apoyo en materia de ocio tales como compañía, conversación y acompañamiento a las personas con dificultades.
Alicia de Miguel resaltó como primeros resultados, "una mejora significativa, en cuanto ayuda a fomentar la empatía de los jóvenes hacia los problemas de las personas con discapacidad y apreciamos una mejora en su autoestima en cuanto se consideran personas más útiles".
Para la consellera, el objetivo de este programa y otros desarrollados por el Consell, es "dar respuesta a las necesidades de integración de los jóvenes con especiales dificultades como son los jóvenes infractores internados en los centros de reeducación".
Según resaltó, con esta iniciativa, "se favorece en los menores su proceso de maduración y crecimiento personal, se fomenta la solidaridad hacia otros colectivos desfavorecidos, se incentiva su compromiso social y se mejora la autoestima personal".
Asimismo, la titular de Bienestar Social, explicó que las personas con discapacidad resultan "también beneficiados con las visitas de los jóvenes tanto en el aspecto deportivo como en el personal, puesto que mediante relaciones afectivas disminuye su aislamiento y mejoran su estado anímico".
Este programa de actividades se enmarca en las salidas educativas que los profesionales de los centros de reeducación de la Generalitat programan y lo desarrollan jóvenes voluntarios entre 16 y 19 años internos en el Centro Mariano Ribera y también menores a los que la autoridad judicial les ha impuesto la medida de prestaciones en beneficio de la comunidad y medidas de tareas socioeducativas.