Respecto a la limpieza del municipio tras la batalla de tomates, indicó que a última hora de la mañana la parte central, donde se desarrolla la fiesta, "está prácticamente limpia" y el resto de calles quedarán sin restos del jugo de las hortalizas entre "esta tarde y mañana, a medida que los últimos visitantes se vayan marchando".
Un total de seis camiones, uno más que en la edición de 2007, repartieron los 115.000 kilogramos de hortalizas entre los asistentes a esta festividad. Con ello, según indicó Giraldós, se ha pretendido "redistribuir mejor la cantidad de tomate para que la gente disfrute más".
Según el alcalde de esta localidad, "no se han registrado incidentes importantes" sino únicamente alguna caída y alguna atención médica que precisó de puntos de sutura.
Asimismo, según indicaron fuentes de la Conselleria de Sanidad a EuropaPress, un ciudadano de nacionalidad japonesa tuvo que ser atendido en el hospital La Fe de Valencia porque presentaba un corte en la cabeza. Además, se ha prestado alguna asistencia por contusiones leves.
El lanzamiento de tomates comenzó a las 11.00 horas y concluyó una hora más tarde. Como en cada edición, una carcasa anunció el inicio de esta festividad y otra el final. Después del aviso con el que se dió por terminada la batalla de tomates, los asistentes dejan de lanzarse entre sí las hortalizas aunque pueden permanecer en el recorrido de la ´Tomatina´ jugando, bailando y tirando jugo de tomate.
Los 115.000 kilogramos de tomates que se utilizaron en esta peculiar lucha proceden, al igual que en otros años, de la localidad castellonense de Xilxes.
El itinerario en el que se desarrolló la ´Tomatina´ es el comprendido entre el Paseo de San Luis, la calle del Cid, la Plaza del Pueblo, donde pasa ante el consistorio de Buñol, y la Avenida del País Valencià, en la que concluye.
La procedencia de los asistentes a la ´Tomatina´ es muy variada, desde vecinos de Buñol y de las localidades próximas como de otros puntos de la provincia de Valencia y de España, así como público que se desplaza desde diferentes países europeos, de Estados Unidos y de Japón, entre otros.
Al respecto el alcalde de Buñol destacó que cada año "necesitamos más interpretes y notamos que se habla más en inglés, francés" u otras lenguas, lo que significa que "cada día se conoce más" este acto. De hecho, la página del buscador Google abría este miércoles con unos dibujos alusivos a los tomates que se lanzan en Buñol, según destacó el primer edil.