Cerca de 200 funcionarios de la cárcel valenciana de Picassent participaron este martes en una concentración-cacerolada, convocada por Acaip y respaldada por el resto de sindicatos, en la puerta de acceso al establecimiento, en protesta por el decreto del Gobierno central.
Según informó Acaip en un comunicado, la mayoría de los asistentes al acto de protesta han sido empleados que se encontraban libres de servicio, como consecuencia de "los servicios mínimos abusivos" impuestos por la Administración penitenciaria.
Como ejemplo, citaron que en uno de los módulos del centro (el módulo 19), que lleva cerrado por obras más de seis meses, se han designado tres funcionarios en el turno de mañana y otros tres en el de tarde.
Los asistentes llevaban gran cantidad de objetos para hacerse oír, tales como bocinas, cacerolas, silbatos, sirenas. La concentración se desarrolló en el acceso al centro, impidiendo la entrada y salida de vehículos -salvo una ambulancia y los de la Guardia Civil-.
Los concentrados corearon gritos de ´Zapatero Dimisión´; ´No a los recortes´; ´Recorta en Ministerios´; o ´Recorta en Asesores´. Posteriormente, los trabajadores se dirigieron al despacho del director del centro para manifestarle su rechazo al continuo recorte de derechos que vienen sufriendo, y al incumplimiento unilateral de acuerdos alcanzados hace años.
Cuando los concentrados estaban coreando gritos en contra de su gestión, el director hizo acto de presencia, pero "no se atrevió a acceder a su oficina, dándose la vuelta", según las mismas fuentes.
La asistencia a esta concentración "demuestra que los trabajadores penitenciarios están hartos de la situación que vienen sufriendo, del deterioro inexorable de sus condiciones de trabajo, de que cada vez se valore menos su labor, y, ahora, además, del recorte en sus retribuciones", dijeron.