La subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, informó de que este lunes se inicia una campaña de control de la tasa de alcohol que se prolongará hasta el 19 de julio y en la que está previsto que se realicen más de 15.000 pruebas de alcoholemia en la provincia por parte de los agentes del subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Alicante.
Llinares señaló que en estas fechas es importante incidir en los peligros de conducir bajo los efectos del alcohol ya que, en aproximadamente un tercio de los accidentes mortales, el alcohol interviene como factor desencadenante.
Según indicó, entre enero y junio de 2009, el subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Alicante registró un total de 2.470 pruebas de alcoholemia positivas, de las que 435 eran constitutivas de delito. Por ello, ha realizado un llamamiento a la prudencia y a la responsabilidad para seguir reduciendo los accidentes en carretera.
Además, recordó que en la campaña de control de la tasa de alcoholemia realizada del 8 al 21 de diciembre de 2008, se realizaron 14.240 pruebas en las carreteras de la provincia de Alicante y 182 conductores dieron positivo y se abrió una denuncia por negarse a realizar la prueba de alcoholemia.
Según recordó, la reforma del Código Penal en materia de seguridad establece pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses y trabajos en beneficio de la comunidad para aquellos conductores que conduzcan con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro o con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 gramos por litro.
Además se perderá el permiso de conducir por un tiempo mínimo de un año y máximo de cuatro. También tiene una pena de seis meses a un año de presión el hecho de negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia.