Fue un día largo de negociaciones, pasillos y llamadas telefónicas. Por la mañana era practicamente una odisea "la firma" de un acuerdo entre las dos partes. Los zaplanistas auguraban su pronta eliminación mientras los campsistas pedían total libertad para Francisco Camps. Tal era el nivel de crispación que las ponencias fueron votadas en contra y ridiculizadas por parte de los zaplanistas quienes se reunieron en bloque a la hora de comer para fijar su posición.
El aún secretario general del PP, José Joaquín Ripoll, advertía, durante su lectura del informe de gestión, de que “el PP siempre había contado con todos. Si los ciudadanos no nos han dado respaldo, por qué nosotros lo ponemos en duda”. "Hemos vivido -continuaba- malos tiempos, pero los que vienen serán peores".
Llegada la tarde, todo cambió. Ya por la mañana De España había desestimado presentar una lista.
Según fuentes consultadas por
PANORAMA-ACTUAL. ES, el líder del PP, Mariano Rajoy, sabedor de la importancia del "granero de votos" de la Comunidad, medió en la división y convenció a Camps para que aumentara la representación zaplanista para evitar un cierre en falso del enfrentamiento que se podría trasladar a las Cortes. Así, el presidente de la Generalitat y del PP valenciano, Francisco Camps, presentó finalmente ante los compromisarios un Comite Ejecutivo y una Junta Directiva integradora. La única candidatura obtuvo un 78% de apoyo; de 721 votos válidos, 558 fueron a su favor mientras 158 votaron en blanco.
En el Comité Ejecutivo, de los 43 miembros electos, formarán parte 9 dirigentes cercanos al exministro que son: un secretario ejecutivo: Manuel Gómez; cuatro secretarios de 15: Amparo Sancho, Juan Seva, Carmina Nácher, María José García Herrero; cuatro de 22 vocales: Julio de España, Rafael Maluenda, Juan Manuel Cabot, Fernando Modrego. A ellos hay que sumarles como miembros natos a los tres consellers, Miguel Peralta, Alicia de Miguel y Gema Amor, a los presidentes de las Diputaciones de Alicante y Valencia, José Joaquín Ripoll y Fernando Giner, a la presidenta de Nuevas Generaciones, Verónica Marco y al expresidente que da nombre a este grupo: Eduardo Zaplana. Cabe destacar, según las fuentes consultas, el cambio de bando protagonizado por el portavoz del PP en las Cortes, Serafín Castellano.
En este sentido, Ripoll consideró que esta candidatura es un primer paso hacia la añorada integración, aunque reconoció que esperaban una mayor representación. "Ésta no es mi lista", espetó.
Otro destacado dirigente, el presidente de las Cortes, Julio de España, señaló que es un paso importante la inclusión de parlamentarios autonómicos tal como pedían e instó a la unidad. "Después de las conversaciones mantenidas con Camps quiero decir que no me mueve ni nos mueve a los firmantes del manifiesto de Altea, otro deseo que lo mejor para nuestro partido y en este sentido deseo que del Congreso salga lo mejor y le deseo a Camps todo el acierto y la suerte posible", manifestó un conciliador De España.
El mismo Eduardo Zaplana se personó por la tarde en el Palacio de Congresos ante sus expectantes seguidores para dar la enhorabuena a Camps.
Un Camps fortalecido
Con esta panorama, Francisco Camps subió al atril del paraninfo del Palacio de Congresos. "El partido está por encima de nosotros mismos porque es un patrimonio fundamental de la Comunidad Valenciana, no por nosotros, sino por los valencianos Ni un sólo minuto desfalleceré para que esté unido, cohesionado y fuerte", afirmó con total rotundidad.
Camps adujo que la candidatura es fruto del esfuerzo de miles de personas y resaltó que "todos sois mis compañeros y en cada momento os tengo presentes junto a mí porque es una suma de esfuerzos y de renuncias".
"Pido solemnemente el voto de confianza, que creáis que el proyecto es sólido y está unido, y que empecemos a ganar las elecciones esta misma tarde", concluyó.