El ministro de Industria, Joan Clos, abordó la polémica sobre la política hídrica del Gobierno y las desaladoras previstas por el Ministerio de Medio Ambiente en la costa valenciana. Por lo que respecta al coste energético, Clos defendió que la factura de la luz de los ciudadanos no se verá afectada en gran medida por un aumento de los precios y proclamó que serán "asumibles".
Sin embargo, la brecha abierta entre Consell y Ejecutivo sobre las desaladoras está presente. El Ministerio paralizó las obras de la macrodesaladora ubicada en Torrevieja, tras la oposición de la Administración autonómica. Ahora, el conflicto de competencias está pendiente de resolverse en los tribunales. Al hilo de la cuestión, Clos -socialista catalán y que se opuso en su autonomía al trasvase del Ebro- advirtió que los españoles tendrán que acostumbrarse a estas infraestructuras. "Es una tecnología que tendrá que formar parte del futuro de nuestras biografías", sentenció.
Tanto es así, que el ministro desveló que grandes multinacionales han mostrado interés en asentar su producción en España para fabricar los componentes necesarios para desarrollar las desaladoras.
Turismo y CalzadoEl representante del Gobierno, que compareció tras una reunión previa con el líder del PSPV, asumió de pleno el discurso contra la "depredación del territorio" que la oposición atribuye al Consell en la Comunitat Valenciana.
Clos, pese a coincidir en el último certamen de la Feria de Turismo de Berlín con el presidente de la Generalitat, admitió no conocer el modelo valenciano con profundidad pero marcó dos claves estratégicas: el valor añadido de la oferta y la superación del ´sol y playa´.
En esa línea, se opuso a la construcción de grandes ofertas hoteleras en paisajes naturales y aseguró que la sobrexplotación medioambiental sería un "suicidio". Por ello, abogó por marcar objetivos "dianas" para desarrollar la calidad turística y, de esta forma, "preservar la belleza del paisaje".
Sobre las posibles extracciones de petróleo, otro de los debates abiertos con la Generalitat, Clos desveló muy poco y sólo replicó que la amenaza de la Conselleria de Territorio de llevarlas a juicio "está fuera de lugar".
Por otra parte, en términos económicos Clos hizo hincapié en el discurso defendido por el presidente del Gobierno en la sede de la Bolsa de Madrid y subrayó el crecimiento de España con respecto a los otros países de la Unión Europea.
También quisó entrar a valorar el futuro de las industrias. De sobra es conocida la crisis que atraviesa al sector del calzado y el textil en la Comunitat Valenciana. De hecho, la Cámara de Comercio en su informe sobre la economía valenciana en 2006, alertó de que la industria sigue presionada por la caída de las ventas en los mercados exteriores y la creciente competitividad de los productos asiáticos importados en el mercado nacional.
Clos admitió que el intento de producir a precios más bajos está fuera de órbita y puso a países como Alemania o Finlandia como referentes de lo que España debe desarrollar: nuevas tecnologías y valor añadido.