Comos se pronunció así tras ofrecer una ponencia sobre ´La gestión del recurso agua en California e Israel´ en la I jornada sobre ´El agua como recurso en el siglo XXI´ organizada por la Fundación Agua y Progreso, el Forum solidario del agua y el medio ambiente y la Universidad Politécnica de Valencia, en la que también participó el director general del Agua de la Región de Murcia, Miguel Ángel Ródenas, y el director general del Agua de la Generalitat Valenciana, José María Benlliure.
Así, el director de la Fundación matizó que no están en contra de la desalación pero que "de ninguna de las maneras puede solucionar un problema estructural de déficit hídrico como el de la Comunitat Valenciana, Murcia y Almería". En este sentido, se refirió a la desalinizadora de Torrevieja que, a su juicio, está "totalmente sobredimensionada" y tiene un "efecto perverso porque quiere hacer la permuta por el trasvase del Ebro".
Asimismo, señaló que el agua desalada tiene un coste "tres veces superior" a la trasvasada y contamina "11 veces más". Además, destacó que los embalses del Tajo tienen en la actualidad 5.000 hectómetros cúbicos (hm3) por lo que "se podrían trasvasar al Segura 600 hm3 anuales a la mitad del precio que el agua de la desalinizadora de Torrevieja".
No obstante, destacó que "los regantes de Alicante y Murcia han pagado 300 millones de euros" a Castilla la Mancha por el trasvase -por el canon reconocido por ley- "para que hagan obras de ingeniería para sus conexiones con el Tajo, y van a la Caja de Castilla la Mancha o de Extremadura" pero "no han hecho ninguna infraestructura".
José Alberto Comos se mostró convencido de que "si nos dejaran a la sociedad civil llegar a acuerdo, habría trasvase", y apostó, tras la hipotética realización de la canalización del Ebro al Júcar, por una gestión mediante bancos públicos de agua, en los que el demandante hace la compra privada, pero está supervisada por el Gobierno para "no perjudicar a agricultores ni otros usuarios".
Durante su ponencia, el director de la Fundación Agua y Progreso comparó -por similitud en clima y población, entre otros, y el "desequilibrio" de agua entre el norte y el sur- a la Comunitat Valenciana con el estado de California (EE.UU.), donde los trasvases intercuencas "juegan el rol más importante en el aprovisionamiento de agua" con el 32 por ciento del suministro total mientras que la desalación, como complemento, supone el 1 por ciento.
Comos hizo hincapié en el trasvase del Ebro, para cuya canalización, "el 50 por ciento aprovecha corredores abiertos" y "permite recuperar la sobreexplotación de los acuíferos de Alicante así como el delta del Ebro, que ya está deteriorado". Además, en alusión a los campos de golf, resaltó que la ley valenciana "obliga a que sean regados con agua reutilizada" y que, además, el derogado Plan Hidrológico Nacional (PHN) "prohibía que el agua del Ebro fuera para campos de golf para evitar agravios".
"Un gran error"En la misma línea, el director general del Agua de la Región de Murcia, Miguel Ángel Ródenas, declaró que la derogación del trasvase del Ebro fue "un gran error" porque "no existían razones técnicas, económicas ni medioambientales que la justificaran". Calificó como otro error "plantear la desalación masiva como una alternativa" ya que "resuelve problemas, pero no de una forma global".
Para Ródenas, esta decisión "ha llamado a la insolidaridad" por lo que ahora también "plantean derogar el trasvase del Tajo", que consideró "fundamental" porque lleva 30 años funcionando y es la "principal fuente de suministro de Alicante, Murcia y Almería, de la que beben tres millones de personas y una agricultura potentísima".
Para el responsable murciano, este "mal de la insolidaridad" lo sembró el nacionalismo, que calificó como "una corriente egoísta, excluyente y que va a ser la ruina moral y económica de España" y afirmó que "incluso, la propia Cataluña llegó a pedir la derogación a Barcelona siendo tan necesario, porque era el eje para el trasvase del Ebro y eso no interesaba".
"El PSOE tomó también una opción nacionalista", criticó Ródenas, quien consideró "necesario" recuperar la solidaridad y confió en el "nuevo" gobierno tras las elecciones, con "personas nuevas en el gabinete y esperanzas de que esto se pueda reconducir" por lo que "esperamos que, a través de pactos, lleguemos a una solución".
"Sequía estructural"
Por su parte, José María Benlliure consideró "clave" la interconexión entre cuencas para resolver la situación de escasez de agua que tiene la Comunitat, considerada como "sequía estructural, que no coyuntural". Del mismo modo, resaltó la "importancia de la gestión de la demanda, procurando la eficiencia y el ahorro", para lo que se necesitan herramientas de gestión hídrica, como el saneamiento de aguas, la depuración y la reutilización de aguas regeneradas.
El presidente del Forum solidario, Federico Llorca, defendió un "pacto social y sostenible" que "no pasa sólo por una opción" de trasvase o desalación y, para ello, realizan jornadas técnicas y festivas con el fin de trasladar a la sociedad "todas las opciones" y propiciar un debate. No obstante, matizó que defienden la desalación pero "no en instalaciones macro".