Desde Concapa incidieron en que la Conselleria "ha promovido un sistema adecuado, dentro de las limitadas competencias que tiene asumidas, para dar una respuesta a una situación social grave que se ha planteado en toda España, como es el hecho de que muchos padres han presentado objeciones de conciencia frente a esta asignatura, pues estiman que sus hijos no deben recibir una formación que sea contraria a los principios morales y valores que ellos han transmitido a sus hijos", argumentó.
Sánchez recordó que "hay numerosos recursos judiciales que han interpuesto los padres objetores, hay diversas sentencias contradictorias y la Conselleria de Educación ha promovido un sistema respetuoso con la legalidad que representa la Ley Orgánica de Educación y los derechos de los padres a educar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones morales".
"Nadie está obligado a cursar ninguna de las dos opciones previstas para la asignatura Educación para la Ciudadanía, que asegura que todos los estudiantes cursen esta asignatura, dado que se trata de una asignatura obligatoria, de acuerdo con lo dispuesto en a Ley Orgánica de Educación", defendió.
En este sentido, para Concapa resultan "incomprensibles los posicionamientos de diversos docentes de algunos centros públicos de enseñanza contra la Orden de la Conselleria al manifestar su decisión de no proponer a sus alumnos la posibilidad de cursar la "opción B", mediante la cual se puede superar la asignatura mediante la realización de diversos trabajos sobre el programa de la asignatura" en alusión a la resolución adoptada por el claustro de profesores del IES Ballester Gozalvo de Valencia.
En esta línea, el presidente del colectivo calificó de "curioso" que las primeras medidas de algunos de los docentes encargados de impartir la asignatura Educación para la Ciudadanía "sea precisamente la de incumplir de forma manifiesta y premeditada la normativa vigente". "Es curioso que este sea el primer valor que se quiera transmitir a nuestros hijos", insistió.
Nicolás Sánchez subrayó que en la confederación de padres católicos "estamos convencidos que nuestros hijos deben ser educados en el cumplimiento de las leyes y no en la insumisión a las autoridades legítimas".
"Creemos que todos los sectores educativos debemos dar un ejemplo de tolerancia y respeto a los que piensan de forma diferente, manteniendo la educación al margen de las disputas políticas", remató.