Se han invertido cerca de 300.000 euros menos que en 2008 en los monumentos
Las llamas consumen los 184 monumentos de cartón plantados durante la última semana en la ciudad de Alicante con motivo de la "cremá" de las Hogueras de San Juan, en una larga noche en la que decenas de miles de personas rinden tributo al fuego y al agua.
A pesar de que las 184 hogueras levantadas han sido un número récord, lo cierto es que este año se han invertido cerca de 300.000 euros menos que en 2008 debido a la crisis económica, lo que se ha notado especialmente en las dimensiones de los monumentos de mayor tamaño, algunos de los cuales han reducido su presupuesto a la mitad.
La "nit del foc", la noche grande de las fiestas de Alicante, comenzó a las 0.00 horas con el disparo de la tradicional y gigante "palmera" de fuegos artificiales desde el castillo de Santa Bárbara, que dio el pistoletazo para incendiar los 184 catafalcos bajo la estrecha vigilancia de treinta y nueve equipos de bomberos.
Como ocurre todos los años, la primera en arder fue la hoguera oficial, "Hechizo de Luna", del artista Pedro Espadero y plantada en la plaza del ayuntamiento, después de que la mecha fuera encendida por la reina de las fiestas (la "bellea del foc", Miriam Toré) desde el balcón de autoridades.
Varios miles de personas, sobre todo jóvenes, se agolparon junto a las vayas protectoras para vitorear el fin de la hoguera y sentir de cerca el intenso calor que desprende la pira.
Como es habitual, la multitud se divirtió pidiendo a gritos a los bomberos (mediante alegatos de todo tipo) que les dirijiesen las mangueras para aliviar el calor, lo que se conoce popularmente como la "banyá", uno de los ingredientes que no pueden faltar en la "cremá".
Estas imágenes se reprodujeron al mismo tiempo en treinta y nueve monumentos diferentes de la ciudad, muchos de ellas con ninots no tan correctos políticamente como la oficial, ya que han dirigido su ironía a la familia real, al "rey" Obama o a "los trajes de Camps", entre otros asuntos.
Además de la oficial, las especiales de Hernán Cortés, Calvo Sotelo, Gran Vía-La Cerámica, Séneca-Autobusos y Mercado Central comenzaron a arder a medianoche, mientras que a la una de la madrugada fue prendida la segunda clasificada, la del barrio de Carolinas Altas, y treinta minutos después lo hizo la ganadora del concurso 2009, la de Florida-Portazgo.
Una de estas hogueras de la máxima categoría que más interés concitó fue la del Puerto de Alicante, ubicada en una plataforma flotante y cuyo final pudo ser seguido por los curiosos desde gran parte de la bahía.
En las labores de control de la "cremá" de los 184 monumentos y 88 portales de barracas participaron 530 efectivos entre bomberos, policías locales y protección civil, divididos en los citados treinta y nueve grupos para garantizar la seguridad.
Cada una de estas unidades se encargó de mantener a una distancia de seguridad a las decenas de miles de alicantinos que participaron en esta fiesta, que en 2009 cumplió su 81 aniversario y que está declarada de interés turístico internacional.
El intendente de la policía local, José María Conesa, explicó que la noche se inició sin incidencias y que, si no surgen complicaciones, hacia las 3.30 horas ya se habrán calcinado en torno al 85 por ciento de los monumentos.
A partir de este lunes, la ciudad volverá la normalidad tras una semana alterada tanto por los numerosos cortes de circulación debido a la "plantá" de monumentos y barracas, como por las pocas horas de sueño por la fiesta, para unos, y por los decibelios emitidos desde las barracas y "racós", para el resto.