El Consell Valencià de Cultura (CVC) aprobó este jueves un informe en el que recomienda "sustituir la modalidad de ´bou embolat´ por otras formas de ´bous al carrer´ más imaginativas que no impliquen un sufrimiento innecesario" del toro. De igual modo, el documento -que fue aprobado por mayoría absoluta con 11 votos a favor, cuatro en contra y tres en blanco- aboga por que "sólo se permita la realización de ´bous al carrer´ en aquellas poblaciones que puedan demostrar de forma fehaciente su realización tradicional".
Así, el ´Informe sobre la normativa de bous al carrer´ sugiere que tanto el Decreto 24/2007 del Consell que aprobó el Reglamento de festejos taurinos tradicionales en la Comunitat Valenciana como la orden de 1 de septiembre de 2009 de la Conselleria de Gobernación que regula la figura de los colaboradores voluntarios en esos festejos contemplen algunos aspectos.
Entre ellos que, "para garantizar el cumplimiento de la convención de la Unesco sobre el patrimonio inmaterial, ratificada por España, se sustituya el ´bou embolat´ por otras formas más imaginativas".
También apuesta por que se contemple "una mayor precisión en la definición de la fiesta tradicional, de manera que sólo se permita la realización de los ´bous al cartrer´ en aquellas poblaciones que puedan demostrar de manera fehaciente su realización tradicional".
Asimismo, defiende que para la autorización de los festejos se incluya la obligación de presentar una póliza de seguro específica para hacer frente a las multas que puedan derivarse del eventual maltrato de los animales que participan en la fiesta, así como que se haga referencia a las fianzas preceptivas por esta posible falta, que debería ser valorada en cada caso como "grave o muy grave".
El informe sostiene también que entre los motivos para proceder a una posible suspensión de la fiesta se tenga en cuenta la presentación por parte de los colaboradores voluntarios de una denuncia fundamentada de maltrato de los animales. En esta línea, habría que añadir la garantía de que la muerte de los toros se produjera según la normativa vigente sobre el sacrificio de los animales.
Por último, el texto sugiere que de los 10 voluntarios que estén presentes en el festejo, un mínimo de dos sea propuesto por las asociaciones protectoras de animales u otras entidades similares y que se indique que entre sus funciones está la de vigilar que no se produzca maltrato a los animales.
La aprobación del informe provocó un debate entre los miembros del CVC. Uno de los puntos más discutidos fue el que recomienda que los ´bous al carrer´ se celebren en aquellos lugares que puedan demostrar que existe una tradición. En este sentido, Ricardo Bellveser manifestó su oposición a que esto pueda suponer que ningún municipio más de la Comunitat pueda celebrar estos festejos y, en una línea parecida, Ramon de Soto se preguntó qué pasaría si los ciudadanos de una población decidieran incorporar estos actos a su programa de fiestas.
Por su parte, Carmen Morenilla, una de las consejeras que ha preparado el documento, confirmó que la intención de esta sugerencia es que "no proliferen" más ´bous al carrer´ en localidades donde no hay costumbre. De hecho, reveló que en un primer borrador del informe se llegó a proponer que sólo se permitieran estos actos en municipios con una historia de cien años.
Voto particularAdemás, se registró el voto particular de Manuel Sanchis Guarner, quien consideró que el CVC lo que debería recomendar es la "prohibición absoluta, aunque pactada y progresiva, de los ´bous al carrer´. Añadió que "en nombre de la tradición no se pueden justificar costumbres sanguinarias" y se desmarcó de la afirmación de que el decreto y la orden de la Generalitat regulan un hecho social. "Por qué se regula esta realidad y no otras, como la prostitución o el cannabis", inquirió.
A este voto particular se sumó Elena Negueroles, quien criticó que este tipo de festejos son "un maltrato incluso antes de empezar" por lo que argumentó que "no tiene sentido pedir que se maltrate a los animales un poco menos".
Al término del pleno, el presidente de la institución, Santiago Grisolía, dijo a los medios que estas propuestas pretenden que se evite al máximo posible el maltrato a los animales y agregó que "lo que más preocupa es el ´bou embolat´, por el daño que provoca el fuego al animal". En este punto, comentó que, aunque finalmente no se ha incluido en el informe, se ha llegado a hablar de propuestas como las de emplear bengalas infantiles que producen chispas pero no fuego.
No obstante, Grisolía manifestó que "la calle es del pueblo y pueden hacer lo que quieran" y apostilló que cada localidad "tiene derecho a pedir lo que desee".