La Ejecutiva de los socialistas valencianos trató la “necesidad” de coordinación de la acción de diputados y senadores socialistas en Madrid. Sin embargo, ante uno de los temas más polémicos que se avecinan en el Congreso de los Diputados como es el Estatuto castellano-manchego, De la Vega y Alarte dieron respuestas bastante distintas en lo que respecta a su contundencia.
Preguntada por la caducidad del Tajo-Segura, pactada por socialistas y populares en Castilla-La Mancha, De la Vega se puso en su papel de vicepresidenta y aseguró que la Cámara Baja tendrá “la última palabra” en la materia, pero evitó dar una sentencia a las intenciones del presidente socialista José María Barreda y la popular María Dolores de Cospedal.
Cuando el turno de preguntas avanzó, Alarte aprovechó otra cuestión sobre la política hídrica, para recordar que el PSPV se opone frontalmente al fin de la infraestructura, dejando así la pelota en el tejado del PSOE. En la Comunitat, el presidente Francisco Camps ha repetido hasta la saciedad que el Consell defenderá el Tajo-Segura y que la defensa de los trasvases fue recogida en la ponencia económica del congreso del PP celebrado en Feria Valencia.
A su vez, el barón territorial más próximo al presidente de la Generalitat, Ramón Luis Valcárcel, exigió, en el almuerzo tradicional celebrado en Torrevieja entre ambas administraciones autonómicas, que De Cospedal deje a un lado la ambigüedad. Cabe recordar que ésta se encuentra con la papeleta de ser la líder popular en Castilla-La Mancha y a la vez comandar la Secretaría General en Génova.
De esta forma, tanto los socialistas como los populares deberán ´arremangarse´ en Madrid para consensuar sus posturas ante las claras diferencias en las distintas comunidades autónomas. El texto estatutario llega el 14 de octubre al Congreso.
Apoyo a la dirección Lo que sí que quedó claro es que la nueva dirección de los socialistas valencianos cuenta con todo el apoyo de la vicepresidenta. “El PSPV tiene el mejor equipo (...) se cierra una etapa difícil y comienza otra de trabajo e ilusión". Con esta frase De la Vega quiso dar por cerrada la etapa de descalabros electorales para augurar éxitos al nuevo secretario general del PSPV.
Tras la reunión, la vicepresidenta y Alarte adelantaron dos ejes sobre los que pivotará la oposición del PSPV a la hegemonía del PP en la Comunitat: adquirir protagonismo mediante iniciativas y defender la gestión del Gobierno central en la región valenciana.
Para ello, Alarte ya ha adelantado que pretende tomar el pulso sobre los intereses de los sindicatos y de los empresarios ante los convulsos meses que se prevén por la crisis económica. Para el nuevo secretario general del PSPV, los valencianos están peor que el resto de los españoles porque Camps “mira a otro lado” mientras el Ejecutivo central sí que toma medidas. El también alcalde de Alaquàs adelantó que los contactos con los agentes sociales se comenzarán tras la celebración del 9 d´Octubre.
Sin embargo, este anuncio –debido a la fecha de celebración del congreso del PSPV- coge a Alarte con el paso cambiado y con un evidente retraso respecto a la posición del Consell. El presidente Camps escenificó el acuerdo con los sindicatos en la firma del PAVACE, días antes de que Alarte recibiera la ‘bendición’ de los delegados en el Palacio de Congresos de Valencia. El pacto por empleo contará con un presupuesto, en sus dos primeros años de vigencia, de 4.849 millones de euros.
Defensa del Gobierno El otro objetivo de la aparición pública de Alarte con De la Vega fue la reivindicación de la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero en la Comunitat. Durante la última semana, la presentación de los Presupuestos Generales del Estado ha supuesto un aluvión de críticas por la partida de 2.336 millones destinada a la Comunitat. Mientras los cargos del PP ven la botella vacía y cargan especialmente contra De la Vega, los socialistas destacan la consolidación del crecimiento experimentado en las cuentas del presente ejercicio.
Este martes, no fue un paréntesis en el enfrentamiento, y el secretario del PP valenciano, Ricardo Costa, retó a De la Vega a contrastar conjuntamente los datos. La que fuera cabeza de lista del PSOE por Valencia eludió entrar en “descalificaciones huecas”. Eso sí, volvió a subrayar que el Estado invierte en cada valenciano 478 euros, frente a los 408 euros que dedica el Ejecutivo de Francisco Camps.
Por ello, los socialistas valencianos bajo el lema de “sobran las palabras” comenzarán una campaña explicativa sobre las previsiones de inversión de la Administración central. Alarte advirtió que al PP "le pone tremendamente nervioso que la vicepresidenta venga a Valencia a dar respuestas políticas a los problemas de los ciudadanos".
Encuentro con Camps De otro lado, desde el nombramiento de Alarte, ha quedado en el aire su reunión con el presidente del Consell. El líder del PSPV volvió a reiterar que se citará con el presidente siempre que la ‘mochila’ de temas a tratar no esté vacía. Como ya se sabe, cada uno quiere arrimar los asuntos del encuentro a su particular agenda. Camps quiere que las reivindicaciones al Gobierno marquen la toma de contacto.
Como es evidente, Alarte pretende tratar materias como el aumento del desempleo, la atención la dependencia, la definición de un nuevo modelo de desarrollo económico valenciano o la "calidad democrática" en la Comunitat. Este martes anunció que también se podría abordar el bloqueo, por las diferencias de PP y PSPV, al nombramiento del nuevo Síndic de Greuges.