Según el consistorio, "las inclemencias meteorológicas producen desprendimientos de los terraplenes existentes, ocupando la vía tierra y piedras, dificultando la correcta circulación". El Ayuntamiento incide en que "hay que sumar la mala peraltación de las curvas que disminuyen drásticamente la seguridad viaria".
En este sentido, el concejal de Gobernación, Ernesto Blanch, "la última intervención en la carretera no ha estado muy afortunada, habiéndose producido, por consecuencia del asentamiento del firme y de reparaciones relativamente improvisadas, que no han previsto la evacuación del agua, produciéndose en varios momentos inundaciones a edificaciones próximas que nunca habían sufrido esta situación, como pasó en la masía del Moli el Pont de Morella".
El grupo de gobierno del consistorio morellano también denunció los defectos que presenta la carretera a su paso por Ortells, donde su acceso continúa desde hace más de un año inutilizado, y el terraplén que da a la carretera presenta una "peligrosidad" para los conductores "que no se intenta paliar por los responsables autonómicos aunque se ha exigido en numerosas ocasiones por el equipo de gobierno del ayuntamiento de Morella".