Rambla, que se reunió con los presidentes de los Colegios de Farmacéuticos de Valencia, Castellón y Alicante, Javier Climent, Juan Vicente Gilabert y Jaime Carbonell, respectivamente, agregó que en la reunión de mañana del consejo interterritorial en Santiago de Compostela "la Comunidad Valenciana se pronunciará en contra del mismo y presentará diversas alegaciones".
El conseller de Sanidad consideró que el Plan de Farmacia "busca una finalidad política", puesto que a su juicio "deshace lo andado por el anterior gobierno en lugar de seguir construyendo sobre lo ya trabajado".
Según explicó, el Plan prevé una bajada lineal de márgenes de las oficinas de farmacia y las empresas de distribución y una reducción general de un cuatro por ciento en los precios de los medicamentos, medida que consideró "ineficaz de cara a conseguir más recursos o más ahorro".
Al respecto comentó que "existen alternativas más adecuadas para abaratar el gasto en medicamentos sin bajar los márgenes de los farmacéuticos", como por ejemplo "incentivar y garantizar la venta de los genéricos más económicos en las farmacias y su prescripción por parte de los médicos".
Rambla concretó que en el último año el sistema de precios de referencia ha permitido un ahorro de 61 millones de euros a la Generalitat, mientras que la bajada del cuatro por ciento "tendrá un impacto económico mucho menor".
"Ni siquiera podemos llamarlo "plan" puesto que para eso hace falta tener objetivos y unas líneas de actuación", ha añadido Rambla, para agregar que " esto son unas cuantas medidas que se han adoptado sin consenso y sin diálogo".
Por su parte, Javier Climent estimó que esta "no es más que otra medida económica sobre el sector farmacéutico que, como otras, no consigue reducir el coste de los medicamentos".
Por contra, opinó que al bajar el precio, "se machaca a los medicamentos más baratos y eficaces, puesto que si dejan de ser rentables, dejarán de fabricarse".
Finalmente propuso trabajar "en la personalización de la asistencia sanitaria" y criticó que la rebaja de los márgenes de distribución "ataca el punto más sensible del sistema sanitario español", a lo que Rambla añadió que "el Plan puede suponer finalmente una merma en la atención al paciente".
El conseller de Sanidad pidió al Ministerio de Sanidad "más participación de las Comunidades Autónomas en la decisiones de política farmacéutica", ya que "son quienes pagan la factura" y criticó "la falta de diálogo y de talante" del departamento.