Fuentes del centro explicaron que la ejecución de la reforma coincidiendo con el curso escolar "ha roto la normalidad en el funcionamiento del centro". De esta manera, ha sido necesario desplazar, temporalmente, la clase de 4 años a otra aula, y la instalación, "con el gasto que ello representa", destacaron, de seis aseos provisionales en el patio, que no tenían agua el primer día, y que obliga a los niños a salir del edificio, y a los profesores a tener que acompañarlos, interrumpiendo así la actividad que estaban llevando a cabo, detallaron.
El Consejo Escolar lamentó que "no podemos hablar de normalidad en el desarrollo del curso escolar, ante una situación semejante" y criticó por ello "la falta de sensibilidad y de previsión, por parte de la Conselleria de Educación y de Ciegsa a la hora de ejecutar las obras".
En opinión de este organismo, "se hubiera podido evitar, de haberse planificado, que las obras coincidieran con el inicio del curso escolar". Así, "se habrían eliminando así las molestias y el ruido, que en algún momento se ha hecho tan insoportable que ha obligado a desalojar el aula, impidiendo dar clase con normalidad", aseguraron.
Por otra parte, desde el Consejo Escolar manifestaron que "los plazos de ejecución, que señalaban el final de la reforma en octubre, lejos de agilizarse, fueron prorrogados hasta el 5 de noviembre, y esta es la fecha en que todavía no ha finalizado, con el agravante de que las lluvias recientes y una fuga de agua, existente con anterioridad a la reforma, han estropeado las placas de escayola del techo recién instaladas en los lavabos".
Además, la empresa encargada de la reforma, "al parecer, ha cortado por error los tubos del agua de la calefacción, que ahora no funciona y que al ser conectada ha inundado una de las plantas del centro", denunciaron.