Pablo Barrachina fue durante 35 años obispo desde 1954 a 1989, periodo en el cual asumió la reorganización territorial de la Diócesis que pasó a llamarse de Orihuela-Alicante, y asumió los arciprestazgos de la Vila Joiosa, Xixona y Callosa d´en Sarriá, provenientes de la Archidiócesis de Valencia.
El obispo emérito además participó en el Concilio Vaticano II, y convocó el primer Sínodo Diocesano, que se desarrolló en 1967, según indicaron las mismas fuentes. Además, de acuerdo con las directrices del Concilio, reorganizó la Curia Diocesana, constituyó el Consejo Presbiteral y el Consejo Diocesano de Economía, y construyó la Casa Sacerdotal en Alicante, inaugurada en 1962.
Entre otras iniciativas, el obispo emérito inició Radio Popular en Alicante en 1963, trasladó los estudios teológicos a Alicante, y en 1969 inauguró el ´Teologado Diocesano´. De igual modo, en 1977 instituyó Cáritas Diocesana, y puso en marcha la ´Caja de Compensación Diocesana´ en 1985 -como forma de fomentar la solidaridad económica entre las parroquias y los sacerdotes de la Diócesis, según explicaron las mismas fuentes-.