Díaz Rodelas, doctor en Ciencias Bíblicas desde 1993, es profesor de la Facultad de Teología de Valencia, del Pontificio Instituto Juan Pablo II y del Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas, además de presidente de la Asociación Bíblica Española, que está integrada por más de 300 profesores y especialistas en Sagrada Escritura.
La Pontificia Comisión Bíblica fue constituida por León XIII en 1902 con el fin de "promover eficazmente entre los católicos el estudio bíblico; contrastar con los medios científicos las opiniones erradas en materia de Sagrada Escritura, y estudiar e iluminar las cuestiones debatidas y los problemas emergentes en campo bíblico". Meses más tarde, San Pío X concedió a la Comisión Bíblica la facultad de conferir los grados académicos de licenciatura y doctorado en Ciencias Bíblicas
En 1971, el papa Pablo VI estableció nuevas normas para la organización y el funcionamiento de la Comisión Bíblica para que su actividad resultara "más fecunda para la Iglesia y mejor adaptada a la situación actual".
Desde entonces, los miembros ya no son cardenales asistidos por consultores, sino docentes de Ciencias Bíblicas que provienen de varias escuelas y naciones y se distingan por "ciencia, prudencia y sentir católico respecto al magisterio eclesiástico", indicaron desde el Arzobispado.
La nueva Comisión Bíblica se convierte, así, en órgano consultivo, puesto al servicio del Magisterio y en conexión con la Congregación para la Doctrina de la Fe, cuyo prefecto es también presidente de la Comisión.