Al respecto, indicó que "mientras el alcalde de Sueca tiene una querella a sus espaldas por autorizar supuestamente construcciones en L´Albufera, y el alcalde de Catral ha puesto en peligro el Parque Natural de El Hondo", los responsables del PSPV "prefieren mirar hacia otro lado y, a la vez, dar lecciones" lo que, a su juicio, "es la muestra del cinismo más aplastante".
Así, apuntó que "quien tiene muchas explicaciones que dar es el líder del PSPV, Joan Ignasi Pla, cuyo discurso urbanístico queda en evidencia a cada paso que dan sus compañeros de filas" ya que "o carece de autoridad alguna dentro de su propio partido o intenta tapar con palabras la indulgencia con la que permite a sus alcaldes arrasar el territorio".
De este modo, indicó que Francesc Signes "debería medir sus palabras porque parecen inspiradas en las actuaciones que su partido lleva a cabo en numerosos municipios en los que gobierna y, ante esto, siempre mantiene la boca cerrada".
La secretaria Ejecutiva de Comunicación de los populares valencianos lamentó que en Blanquerías "se tomen a broma la protección del territorio", al tiempo que criticó que "traten de cargar con sus remordimientos a los demás cuando lo primero que deberían hacer es barrer bien en su propia casa".
Finalmente, Sánchez lamentó que el PSPV "haya hecho de la camorra y la cizaña su discurso político" porque esto "sólo delata un estancamiento total de proyectos e ideas que hacen que la oposición en la Comunitat Valenciana sea un ruido de fondo muy molesto pero al que nadie le hace el menor caso".
Apostilló que "la falta de credibilidad del socialismo valenciano procede precisamente de sus giros de veleta, de sus verdades a medias y de su obsesión desmedida por el Partido Popular, que le ha llevado a un callejón sin salida porque no tiene nada que ofrecer a los ciudadanos valencianos".