Por su parte, el número dos de la candidatura socialista, Ximo Puig, afirmó que "quedan 40 días decisivos de una campaña que supondrá el cambio en la Comunitat Valenciana, y en la que la aportación de Castellón será fundamental". Al respecto, dijo que el cambio "no sólo es necesario para los progresistas, sino para la higiene democrática de la Comunitat Valencia y para que las instituciones sean de todos".
Puig lamentó la actitud de PP, que, según dijo, "se presenta a las elecciones con candidaturas llenas de imputados y en las que se quieren refugiar todos los que creen que tienen el futuro difíci", por lo que -añadió- "creemos que hay suficientes argumentos para decir que el PP necesita pasar a la oposición". Según dijo, "no nos podemos resignar a la falta de transparencia y a la corrupción generalizada, por lo que vale la pena el cambio".