Según el concejal Francisco Carsí, "la fábrica, en pleno corazón de Patraix, está abandonada desde hace años. Desde el interior del edificio se desprenden malos olores que podrían tener su origen en la descomposición de cadáveres de animales".
Asimismo, el edil manifestó que "los solares abandonados y los edificios ruinosos proliferan en la ciudad mientras Barberá se dedica sólo a vender grandes proyectos".
Según el representante socialista los barrios de la ciudad "presentan en muchos casos un aspecto tercermundista" y lamentó que "Barberá gasta el dinero de todos los valencianos en su propio lucimiento y en propaganda".