Rubio se expresó en estos términos en un comunicado en respuesta a las declaraciones realizadas por Rus en un acto con alcaldes y portavoces del PP celebrado en Algar de Palancia (Valencia), donde criticó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, es "un experto en buscar culpables fuera del PSOE para no tener que asumir su responsabilidad" en materia económica, e ironizó que "antes se decía que los niños vienen de París, ahora se dice que la crisis viene de Estados Unidos".
El dirigente socialista sugirió al presidente provincial que "tome buena nota de la situación de asfixia económica que padecen nuestros pueblos y apunte con mayúsculas la tremenda deuda que arrastra la Generalitat con los municipios desde 1999 y que está cifrada en más de 1.900 millones de euros", lo que, en su opinión, se debe "a los gastos impropios que asumen los ayuntamientos y que son legalmente competencia exclusiva del Consell presidido por Francisco Camps".
Asimismo, el responsable socialista señaló que "la dejadez y marginación del Gobierno valenciano con el mundo local no se queda sólo ahí" y resaltó que Rus "puede empezar a pedir cuentas a Camps y preguntarle por qué la Generalitat no reconoce en su Cuenta General de 2007 los nueve millones que debe a la Diputación de Valencia".
El portavoz del PSPV manifestó su deseo de que Alfonso Rus "no aplique el criterio partidista del PP y actúe de forma sensata" porque, según dijo, "él sabe perfectamente que el discurso victimista no tiene cabida en la Diputación, ya que, el Gobierno de Zapatero aporta el 83,6 por ciento del presupuesto de 2008 de la corporación provincial, es decir, un 6,32 por ciento más que en 2007".
No obstante, Rubio lamentó que la Generalitat "aporta sólo once millones de euros al presupuesto de la institución provincial, un 23 por ciento menos que en 2007" y añadió que "no paga y se niega a reconocer la deuda pendiente".
Para Rubio, el Consell "no tiene un euro y se dedica a hacer trampas contables que están pasando factura a las instituciones provinciales y a los ayuntamientos", de hecho, aseguró que el consistorio de Castellón realizará un plan de estabilidad porque "la Generalitat no le paga los 12 millones de euros que le debe".
Por todo ello, Rubio pidió a Rus que "después de más de un año al frente de la Diputación, ya es hora de que entre en el mundo real de los municipios valencianos y exija a Camps que cumpla el Estatuto y cree el Fondo de Cooperación Municipal para compensar los gastos impropios que tienen los ayuntamientos, ya que, suponen entre un 25 y 30 por ciento de los presupuestos municipales", concluyó.