La reunión de los alcaldes y portavoces socialistas de la Línea 1 de Metro Valencia para analizar la situación de dicha infraestructura, acabo con numerosas críticas a la gestión y la responsabilidad de la Administración autonómica. Los alcaldes socialistas siguen denunciando que la seguridad “no está asegurada” y por ello dan una vuelta de tuerca más respecto a la polémica vía en la que murieron 43 personas antes del verano.
Los ediles socialistas consideran que el Síndic de Greugues y el Defensor del Pueblo deben desarrollar una investigación, después de los últimos “incidentes” registrados. El motivo de esta solicitud, son los dos últimos problemas que registraron varios convoys en los que, incluso, la semana pasada uno tuvo que remolcar a otro procediendo al desalojo de pasajeros. El PSPV pretende hacer un escrito en el que se describan sus preocupaciones y esperan que alcaldes del PP también se cobijen bajo la solicitud. No obstante, el alcalde de Torrent –municipio más afectado por la tragedia- confirmó que “todavía” no tenían constancia del apoyo de sus homólogos populares. En la búsqueda de respaldos de los sindicatos Bresó también está "convencido" que los recibirán.
Además, de las indagaciones los representantes del PSPV vuelven a pedir responsabilidades políticas. El titular de Infraestructuras, José Ramón García Antón, y la gerente de FGV, Marisa Gracia, son los principales cargos de la Generalitat, que a juicio de los de Blanquerías deberían dimitir.
QuejasEl alcalde de Torrent, que subrayó que ha recibido quejas "continuas" por parte de "muchísimos" ciudadanos sobre el estado de este servicio, defendió que Camps debe demostrar "que es presidente de la Generalitat", como "responsable último de lo que está pasando". Señaló en este sentido que la línea, tras el accidente de julio, sufrió un primer incidente a finales de ese mes, otros tres en octubre y cuatro en noviembre.
Bresó señaló que los usuarios pasan miedo cuando se va la luz o se para el convoy y aseguró que esta situación hace que "muchos" ciudadanos utilicen la Línea 1 "porque no tienen más remedio", lo que exige una "respuesta inmediata" por parte de los gestores públicos.
También aseguró que "llenar" los trenes de personal de apoyo para informar a los ciudadanos "contribuye a generar alarma", como también "asustaría" introducir en el metro a camilleros de la Cruz Roja para tranquilizar a los viajeros.
La primera autoridad municipal de Torrent subrayó que los alcaldes están convencidos de que habrá dotación presupuestaria en 2007 para mejorar la línea, pero subrayó que ellos están "hablando del día a día", y se preguntó "qué ha hecho" García Antón para mejorar una línea que, según el conseller, cuando heredó del Gobierno socialista "era una porquería", agregó.
Manifestó que "los ciudadanos necesitan respuestas claras" y los ceses servirían para que se asumiesen responsabilidades por parte de un partido que "las pide al minuto y no las da nunca" y también para que "entren personas que puedan hacer las cosas mejor", porque no se ha dado "la talla" en este asunto.