Así lo declaró a los medios de comunicación el asociado principal del despacho de abogados especializado en asuntos inmobiliarios Uría Menéndez, Yásser-Harbi Mustafá, quien hizo hincapié en que, no obstante, "la solución a corto plazo no existe", y que queda por delante "un periodo de crisis" que prevé "acabe en los próximos meses".
Mustafá, quien participó en el encuentro que organizó la Cámara de Comercio de Murcia con una ponencia sobre ´Urbanismo en tiempos de crisis: cómo sortear la crisis´, destacó la necesidad de reactivar el mercado internacionalmente, ya que la imagen de España, la Comunitat Valenciana, de la Región de Murcia y Andalucía "está bastante deteriorada en el exterior".
Igualmente, propuso que, para reactivar el mercado "especialmente de segunda residencia, que es el más afectado, debemos buscar productos de calidad y poner en valor el patrimonio que tenemos, que es inconmensurable". Así, puso como ejemplo que la Región de Murcia "es seguramente de las zonas de Europa con más días de sol, un activo que hay que poner en valor".
En este sentido, planteó igualmente que hay que tender a un urbanismo "más respetuoso con el medio ambiente y que se integre mejor". Y es que, a su juicio, "la mala imagen de la Región se debe a que, a lo mejor, hemos construido sin saber a donde íbamos, es decir, a faltado planeamiento territorial, una visión de conjunto".
Al respecto, destacó que "se ha construido en base a la necesidad, pero sin pensar si perjudicaba al valor del conjunto", y dijo que hay enclaves turísticos de costa que, hace diez años, "eran atractivos porque eran casi paradisiacos, y no los hemos sabido conservar", mientras que otros enclaves "como Croacia, ofrecen entornos naturales a precios más asequibles".
Para combatir esta situación, sostuvo que la crisis que atraviesa el sector inmobiliario "podrá favorecer a la hora de tener más sosiego a la hora de planificar lo que queremos ser en los próximos cinco o diez años". Además, dijo que "hay que dotar a la Región de equipamientos".
Viviendas sin venderLa crisis, a su parecer, tiene dos causas, "una de ellas el desajuste entre la oferta y la demanda, ya que hay prácticamente un millón de viviendas en toda España pendientes de ser vendidas, y por lo tanto, el ajuste nos llevará inevitablemente tenso en los próximos meses".
En la Región de Murcia, Mustafa dijo conocer "por declaraciones de dirigentes locales" que la bolsa de viviendas sin vender, en términos de proyectos visados, sufre un descenso "espectacular" que se acerca al 70 u 80 por ciento en relación con años anteriores, lo que tradujo en "unas 15.000 ó 20.000 viviendas sin vender en función de la media española".
"Si a ello le añadimos la crisis financiera, que está obligando a los promotores a frenar promociones, cuando no a suspenderlas, e incluso fuerza al consumidor a renunciar operaciones de compra que ya tenía formalizadas", algo que "la verdad es que el escenario a corto plazo no es fácil", concluyó.
Así pues, manifestó que las soluciones a nivel urbanístico, "pueden pasar por recuperar enclaves urbanos degradados, como zonas industriales que han quedado abrazadas por el ámbito de la ciudad y que siguen siendo, por su posición, elementos de valor de la ciudad con usos quizá obsoletos que requieren una conversión en nuevos espacios públicos, incluso espacios residenciales pero urbanos".
Igualmente, dijo que el promotor "debe diversificar el producto, buscar edificaciones que tengan algo de rentabilidad, como hoteles, centros comerciales, y parques logísticos", lo que justificó "porque la vivienda se vende una vez se hace beneficio y el negocio se ha acabado, si uno construye un hotel, el flujo de rentas es recurrente y se genera mayor bienestar a la población".
Sin embargo, dijo que hay demanda para vivienda, "es decir, hay una bolsa de población joven con necesidad de acceso a la vivienda, un derecho constitucionalmente reconocido", y confió en poder "conciliar este derecho con aliviar la situación del promotor". Para ello, dijo que la oferta se debe enfocar "incluso, a primera residencia y vivienda de promoción oficial".
"Reajuste"Otro de los ponentes fue el socio director de Uría Menéndez, Jorge Martí Moreno, quien pronunció su charla sobre ´Nuevas fórmulas de financiación de proyectos inmobiliarios´, y que, en declaraciones a los medios, no quiso hablar de crisis y calificó la situación que atraviesa el sector inmobiliario como "reajuste".
Al respecto, manifestó que esta situación "quizá no ha sido espontánea, sino motivada por la situación de restricción crediticia que existe en estos momentos". "Hay una tendencia a que antes se daba una financiación muy fácilmente y ahora los bancos se lo piensan porque quieren conservar su liquidez por si ellos mismos la pueden necesitar", corroboró.
Así las cosas, confesó que "no existen fórmulas mágicas para salir de la situación, lo único que procede es la prevención", por lo que indicó "más vale ir a hablar con tu banco antes de que tengas que devolver una determinada cantidad de dinero y compruebes que no te están comprando tus viviendas".
A su juicio, "esto no se puede pasar a cualquiera y no demuestra una falta de diligencia", por lo que propuso ir a hablar con el banco de la reestructuración del crédito para pedir más plazo, y redefinir las condiciones. "Los bancos suelen ser sensibles porque ellos también están interesados en que no haya impagos", determinó.
El origen de esta situación "se encuentra en las ´subprime´ en Estados Unidos", aunque precisó que los precios "han subido desde enero, y en los mercados internacionales sigue habiendo interés por España, antes éramos el único foco de interés y ahora lo compartimos con Europa del este".