La compañía de danza Taiat realizará el próximo miércoles, 25 de noviembre, a las 21.00 horas, en el Institut Valencià d´Art Modern (IVAM), una breve adaptación del ballet clásico ´El Lago de los Cisnes´, del compositor ruso Piotr Ilich Chaikovsky. Esta actuación se realiza ex profeso para el museo con motivo de la reciente clausura de la muestra temática ´Confines´, informó este lunes el centro cultural.
La compañía Taiat, integrada por las bailarinas Meritxell Barberá e Inma García, trabaja desde su inicio, apostando por la contemporaneidad, utilizando los nuevos códigos en el lenguaje del movimiento y trasladándolos a la escena.
El riesgo que implica adaptar este clásico con un lenguaje de cuerpo puramente contemporáneo, se diluye a la hora de abordar el concepto universal que ´El lago de los Cisnes´ propone: la búsqueda del amor, aseguraron las mismas fuentes.
Aquí, para Taiat viene el trabajo de "límite" que va a plantear, el montaje coreográfico adaptado en toda su esencia a las notas musicales, tal y como se trabajaba en el repertorio clásico. De modo que se plantea un trabajo conceptual ilimitado al tratarse del sentimiento profundo que implica el amor, sus consecuencias que escapan a cualquier control, pero por otro lado, la frontera que supone limitar el movimiento a una composición musical dada en código actual de danza.
El límite, la formalidad de la composición decimonónica vuelve a enmarcarse aquí en el límite espacial, contextual, coreográfico y físico que las coreógrafas ofrecerán en su adaptación.
El clásico original, que se estrena por primera vez en 1877, ha tenido múltiples versiones y fue la interpretación de Marius Patipa y Lev Ivanov la más conocida y casi definitiva en 1895, aunque no la última. Taiat plantea una transformación estilística y formal con la elección de varios pasajes que no se corresponden, en ocasiones, con el montaje original.
Se van a rescatar a sus personajes principales, el príncipe Sigfrido, el cisne blanco Odette, el despiadado cisne negro Odile y, el malvado mago Rothbart. A través de cuatro bailarines, las coreógrafas plantean el amor imposible entre Sigfrido y Odette, la idea del amor y enfermedad, sensatez y demencia, pasión y arrepentimiento a un simple paso.