Alejandro Font de Mora, conseller de Presidencia, anunció que el pleno del Consell abordó este viernes un informe de la Conselleria de Sanidad sobre la actividad asistencial en los hospitales valencianos durante los meses de julio y agosto de este año.
Este informe recoge que existe relación entre temperaturas muy frías o muy cálidas y mortalidad, aunque esta relación es mayor en el caso de temperaturas frías que cálidas. Font de Mora señaló que los catorce ingresos hospitalarios motivados por golpe de calor, son dos más que en 2002, los mismos que en 2001, y cuatro menos que en 1999.
En cuanto a las patologías que el calor podría haber agravado, el conseller explicó que determinar el número "nos llevaría a estudiar caso por caso no sólo la mortalidad hospitalaria (que representa sólo un tercio del total), sino la que se ha producido fuera de los hospitales". Por lo que respecta a la mortalidad hospitalaria, durante el mes de julio se han producido 1.224 defunciones en los hospitales públicos de la Comunidad Valenciana (1´4 por ciento más que en julio de 2002).
La cifra estimada para todo el mes de agosto sería de 1.290 (14´6 por ciento más que en el año anterior), claramente por debajo de los fallecimientos registrados en el mes de enero de este año, 1.405, o el mes de marzo, 1.356. Los meses fríos (diciembre, enero y febrero) son los que recogen mayor número de muertes hospitalarias.
Respecto a las urgencias atendidas en los hospitales, el informe expone que su evolución histórica demuestra que su número crece año a año con picos durante los meses de enero, diciembre y agosto. Este año, el número de urgencias atendidas en los hospitales públicos valencianos ha crecido un ocho por ciento en julio y un nueve por ciento hasta el pasado 15 de agosto.
Los meses en los que se ingresan mayor número de las urgencias atendidas son diciembre y enero, mientras en julio y agosto el número de ingresos urgentes se reduce de forma significativa. Font de Mora indicó que, pese a mantenerse muy por debajo de la media de urgencias ingresadas durante el resto del año, en el mes de julio éstas han crecido en un uno por ciento con respecto al mismo mes del año anterior, y en agosto un tres por ciento respecto a agosto de 2002.
La Generalitat considera que, "a pesar de que las elevadas temperaturas pueden haber incidido en un aumento de las urgencias atendidas en nuestros hospitales, no podemos en ningún caso hablar de una situación de epidemia o incremento alarmante, como se ha sugerido en ocasiones durante estos dos meses".