La muestra se está compuesta por imágenes de paisajes, animales y naturaleza que Jaume Fuster realizó en el 2005, durante su estancia de medio año en tierras de Nueva Zelanda, según explicaron fuentes de la institución académica.
El catálogo editado con motivo de la exhibición, que se podrá visitar hasta el 13 de mayo, recoge, además de las fotografías, la experiencia del autor y sus acompañantes, llena de anécdotas y historias como por ejemplo la carrera protagonizada por Fuster y por sus compañeros, y el objetivo que quería capturar con su cámara, un lobo marino de Hooker que acabó persiguiéndolos en una playa.
La exposición y el libro son fruto de los esfuerzos de diferentes entidades coordinadas por el Jardín Botánico, entre las que figuran la Embajada de Nueva Zelanda en España, los ayuntamientos de Benidorm y la Nucia, y la Caja del Mediterráneo (CAM).