Las ex parlamentarias lo explicaron en una rueda de prensa en la que comparecieron junto al secretario general del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, Ricardo Costa, y las diputadas entrantes Teresa García y Enriqueta Seller, que pertenecen a los mismos municipios que las que renuncian.
Así, Català calificó su paso por el Congreso de "experiencia fantástica" en la que ha podido visualizar las "grandes decisiones que se toman a nivel nacional", pero destacó que el "compromiso muy serio" adquirido con Torrent es lo prioritario. "No puedo -admitió- fallar a los vecinos; les debo todo mi tiempo, esfuerzo y todo mi ser".
Asimismo, lamentó "lo poco" que el Gobierno de España está "al lado de las personas de la calle, en su problemática real" y criticó el "recorte de financiación de los PGE a los municipios".
Por su parte, Alonso aseguró que en los cinco meses que ha sido diputada en el Congreso ha tenido oportunidad de trasladar "muchas inquietudes y necesidades de la provincia de Alicante", pero lamentó que se marcha de la Cámara Baja sin haber obtenido respuesta sobre muchas de ellas, como el plan del calzado, las inundaciones en el municipio o la Dama de Elche, mencionó.
Asimismo, resaltó la experiencia de haber conocido "en vivo y en directo como Zapatero discrimina a todos los valencianos semana tras semana" en los debates a los que ha asistido y en la propia elaboración de los Presupuestos Generales del Estado. Alonso indicó que ahora sus aspiraciones políticas se centran en su ciudad, Elche, "de la que pronto seré alcaldesa", preconizó.
Por su parte, Costa recordó la condición de ponentes del Congreso del PPCV de ambas -se encargan de las ponencias ´Sí a la vida´ y ´Sí al futuro´- y las definió como personas jóvenes de gran valía, al igual que las parlamentarias entrantes.
Asimismo, recordó que Català consiguió ser alcaldesa en un "feudo históricamente del PSOE" y que Alonso obtuvo "los mejores resultados" en Elche para el PP, al tiempo que se mostró convencido de que pondrá "toda la carne en el asador" para conseguir dar un "vuelco" en el consistorio ilicitano.