Así, el 65 por ciento de los establecimientos inspeccionados fueron de venta de textil y un 25 por ciento de piel y calzado, aunque también se visitaron tiendas de deportes, regalos y electrodomésticos.
En este sentido, la concejala de Sanidad y Consumo, Lourdes Bernal, alertó de que "en esta ocasión se ha observado un mayor número de incumplimientos en el mercado de los precios", un aspecto que consideró "de gran importancia para la defensa del consumidor ya que afecta a su derecho a la información". En concreto, las infracciones se concretaron en la falta del doble marcado, es decir, establecimientos que no indican el precio inicial o el final.
También, se observaron "prácticas que pudieron inducir a confusión" en aquellos casos en que lo que estaba indicado era sólo el porcentaje de descuento, al encontrarse artículos marcados con el precio final y aplicado el descuento anteriormente sin advertir de esta circunstancia, "lo que provoca que el consumidor entienda que la cantidad indicada se refiere al precio anterior a las rebajas y exija que se le aplique el descuento al abonar el producto", indicó Bernal.
Por ello, anunció que los inspectores de consumo continuarán realizando inspecciones durante todo el verano, aunque se de por finalizado el muestreo inicial realizado en coordinación con la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación, "que permite conocer si la campaña de rebajas se desarrolla normalmente".