La celebración del Día de la Constitución en la sede de la Delegación del Gobierno en la Comunitat evidenció el enfrentamiento entre Consell y Gobierno. En los días previos a este jueves, ya se podía aventurar que el acto conmemorativo de los 30 años de la Carta Magna iba a estar marcado por el malestar del Gobierno valenciano respecto a la organización del acto. Según su versión, la Generalitat tuvo conocimiento del día de la festividad por los medios de comunicación y la invitación llegó tarde.
Tanto el vicepresidente primero del Consell,
Vicente Rambla, como la alcaldesa de Valencia,
Rita Barberá, ya habían lanzado varias críticas a
De la Vega por las formas de preparara el acto. Y es que el
Día de la Constitución, en los últimos años, se ha convertido en paradigma de desplantes entre administraciones. En el del año pasado, Rambla y Barberá sí que acudieron al acto, en el que no intervinieron por cuestiones protocolarias, pero el presidente del Consell,
Francisco Camps no fue a la cita.
Este año se dio un paso más allá y la práctica totalidad de
los cargos del PP no fueron a la cita. Sólo el concejal de Fiestas del Ayuntamiento de Valencia,
Félix Crespo, estuvo presente en el patio del Palau del Temple. La presidenta de Les Corts,
Milagrosa Martínez, tampoco estuvo en un acto al que sí que acudieron los miembros socialistas de la Mesa de la Cámara autonómica,
Isabel Escudero y Antoni Such.
Alarte contra Camps"Plante, bocicot y tristeza”. Estas fueron las palabras con la que la amplia
delegación de los socialistas valencianos, encabezada por su líder
Jorge Alarte, tildó la ausencia de la plana mayor del PP valenciano. El secretario general del PSPV, al ‘estilo’ de Alfredo
Pérez Rubalcaba en tiempos de oposición al Gobierno de José María
Aznar, hizo suyo el lema del ‘no nos merecemos’.
Así, advirtió que los valencianos “no nos merecemos un presidente como Camps”. A su juicio, el jefe del Consell debería haber “ordenado” a la militancia popular que participara en la celebración junto a la vicepresidenta de la Administración central.
Al acto también asistieron representantes del mundo de la cultura valenciana, como la actriz
Rosana Pastor la cantante
Soledad Giménez, el ilustrador
Paco Roca, los escritores
Fernando Delgado y
Alfons Cervera y el pintor
Manolo Boix, que visitaron la exposición ´Recuperando el patrimonio histórico valenciano´. La representante de la comitiva, Pastor, -actriz valenciana nacida en Alboraya en 1960- reivindicó el papel de la mujer en la consolidación de la democracia española.
Reivindicaciones y críticasPor su parte, De la Vega redactó un discurso protocolario en el que hizo un repaso a las tres décadas de la Constitución en España. Eso sí, en los ocho folios leídos, la vicepresidenta también tuvo tiempo para lanzar advertencias y reivindicar la gestión del Gobierno, aunque de forma encubierta.
Como si tuviera a los miembros del PP delante recordó que para labrar la Constitución no hubo “posturas irreconciliables, (...), sino que el acuerdo siempre es posible”. Pero la parte más directa llegó en sus palabras finales. “Remar en dirección contraria, anteponiendo intereses partidistas al interés general supone una irresponsabilidad y una temeridad; una enseñanza que nadie y, en especial ningún responsable político, debe olvidar estos días”, sentenció como si Camps la observase a dos metros de distancia.
Sobre cuestiones que estrictamente afectan a la Comunitat, la vicepresidenta reivindicó la modernización de infraestructuras en el país, y destacó sin hacer alusión al presidente del Gobierno, que España es el primer país del mundo con más kilómetros de tren de Alta Velocidad. “A este progreso estará conectada Valencia”, aseguró. No obstante, De la Vega no hizo ninguna mención a un posible impulso
para celebrar otra Copa América en la Capital del Turia.
De otro lado, también defendió la posibilidad de llegar a acuerdos ante la crisis económica, subrayó la ampliación de derechos civiles y aseguró que España “está más presente que nunca en los ámbitos internacionales”, en clara alusión a los últimos pasos de
Zapatero a nivel internacional.
El acto también contó con la presencia de miembros de la sociedad valenciana como el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat,
Juan Luis de la Rúa, el fiscal jefe,
Ricard Cabedo, o miembros de las asociaciones agrarias como
Josep Botella. El último
atentado mortal de ETA provocó que la celebración comenzara con un minuto de silencio y la condena de todos los cargos políticos, como el delgado del Gobierno,
Ricardo Peralta. Éste y
De la Vega sólo coincidieron con Camps –que por esas horas participaba en una
concentración silenciosa en el Palau de la Generalitat- en la condena rotunda del terrorismo. Aunque lo hicieron a más de un kilómetro de distancia.