Durante el año 2006 se produjeron 141.000 rupturas matrimoniales, un 51 por ciento más respecto a 2005 y un 277 por ciento más respecto a 2001. La Comunitat Valenciana fue la cuarta autonomía donde se registró un mayor número de divorcios -un total de 17.416-, por detrás de Cataluña, Andalucía y Madrid.
Así, durante el pasado año se registró un aumento de un 59,6 en el número de divorcios registrados en la autonomía valenciana, respecto a 2005. Además, durante ese año -el primero en el que entró en vigor la ley de ´divorcio exprés´, hubo un incremento del 83%.
"Estos datos deben interpelar a la sociedad española y a las administraciones públicas, que deben replantearse la situación y tomar medidas urgentes que detengan este auténtico suicidio social", declaró el presidente de IPF, Eduardo Hertfelder.
"Es necesario un auténtico cambio de rumbo en cuanto a medidas legales, protección social y cultural del matrimonio y la familia para lograr enderezar esta tremenda crisis que estamos viviendo en España", añadió.
Asimismo, IPF quiso responsabilizar de esta "explosión" de divorcios al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, determinando como principales causas la Ley del ´divorcio exprés´, aprobada en 2005, y que el Gobierno no haya abordado una Ley de Prevención y Mediación familiar.
Respecto a la Ley de ´divorcio exprés´, Hertfelder afirmó que considera "urgente" una rectificación de la misma, así como "volver a un modelo que proteja los derechos del matrimonio a superar las crisis, con plazos de reflexión".
Según los datos de CGPJ, las comunidades autónomas con mayor número de divorcios fueron Cataluña (26.991), Andalucía (25.066), Madrid (18.870) y Valencia (17.416). Esto supone un total de 88.343 divorcios, es decir el 63 por ciento del total en España.
Respecto a la tasa de crecimiento por cada 1.000 habitantes, Canarias (4,35), Baleares (4,10) y Cataluña (3,78), fueron las comunidades autónomas con las tasas más altas; sin embargo, Extremadura (2,06), Castilla-la Mancha (2,15) y Castilla-León (2,22) presentaron una tasa de crecimiento menor.