El estudio analiza la evolución de la ITCC en la última década desde el punto de vista económico y sanitario, así como la situación actual y propone una serie de medidas que contribuirían a solucionar este problema que afecta a las empresas y a su competitividad.
El estudio concluye que desde 1999 se ha producido un aumento progresivo del gasto ocasionado por dicha Incapacidad. Los objetivos esperados por las reformas legislativas "no han surtido sus efectos".
Así, señala que tan sólo entre los años 92 y 98 "se produjo una moderación del gasto como consecuencia de la normativa destinada a controlar el gasto público y que trasladaba al empresario el pago de la baja por esta contingencia desde el cuarto al decimoquinto día y la atribución a las Mutuas de Accidente de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social (Matepss) de la competencia para gestionar la prestación económica por ITCC".
El informe señala también que el absentismo laboral por ITCC "supone un auténtico problema que afecta a la economía, a la competitividad de las empresas, al Sistema de Seguridad Social (INSS) y al Sistema Público de Salud (Conselleria de Sanidad)".
El trabajador, señala el estudio, "se ve afectado porque sufre una alteración de la salud que le imposibilita realizar la prestación del trabajo y ve, por ello, reducidos sus ingresos". "Perjudica, por tanto, la posibilidad de mejorar los niveles de empleo y renta de los trabajadores".
La empresa, por otro lado, "ve reducida su mano de obra, provocando un incremento de los costes laborales, tanto los directos como los indirectos, entre otros, sustitución del trabajador, pérdidas de horas y de producción y ralentización del ritmo de trabajo". También conlleva "una pérdida de productividad e incide de manera negativa en los costes laborales, perjudicando la capacidad competitiva de las empresas", según las conclusiones del estudio.
Para el Sistema de Seguridad Social, según el mismo informe, "supone un coste excesivo, lo que unido al progresivo aumento de esta contingencia y al actual modelo de administración y control, constituye un obstáculo para la calidad de esta prestación así como la del resto de las del Sistema de Seguridad Social".
Para el Servicio Público de Salud, el absentismo laboral derivado de la ITCC "provoca un retraso innecesario en las listas de espera, ralentizando el funcionamiento y gestión del sistema".
Ante esta situación, el informe realiza una serie de propuestas "que contribuirían a mejorar la actual situación". Así, en materia legislativa, propone "otorgar a las Entidades Gestoras y Colaboradoras la posibilidad de gestionar íntegramente la ITCC, tanto en la prestación económica como en la sanitaria".
También propone, en el aspecto exclusivamente sanitario, equiparar las competencias de expedición de altas y bajas médicas de las Matepss con los servicios públicos de salud; la unificación de criterios médicos; y la equiparación del tratamiento de las contingencias comunes con las profesionales, "eximiendo al empresario del abono del cuarto al decimoquinta día en los casos de ITCC evitando la situación de que sea el propio asegurado, es decir, el empresario, el que asuma el pago de esa parte de la indemnización".
Para la contención del gasto, el informe propone una mayor coordinación entre la Conselleria de Sanidad, el INSS y las Matepss; el cumplimiento de los plazos de tramitación de ITCC; la agilización administrativa y de la atención y tiempo de espera en los centros públicos de salud; y la reducción de las listas de espera mediante la ampliación de los contenidos de los convenios que tienen establecidos la Conselleria de Sanidad y las Matepss, concluyeron las citadas fuentes.