La visita se centró en la Cova Soterranya, un lugar que ha sido estudiada durante años por la Conselleria de Medio Ambiente, ya que "dada la riqueza de quirópteros de esta cavidad, se decidió el cierre temporal en los meses de primavera y verano para evitar molestias a los murciélagos que crían en ella", según informaron fuentes de la Generalitat en un comunicado.
Entre las especies que la habitan destaca el murciélago grande herradura (Rhinoluphus ferrumequinum), especie que comienza a salir de la cueva antes del crepúsculo y ha podido ser vista por los participantes.
Esta actividad se realiza todos los años en el Parque Natural, bajo supervisión de los técnicos de Biodiversidad, con un número limitado de participantes para evitar al máximo las molestias a los quirópteros. En esta ocasión, los participantes, después de una charla impartida por técnicos de la Conselleria, en la que aprovecharon para cenar en el campo, realizaron un paseo por la zona hasta llegar al exterior de la cueva. "Allí, en silencio, disfrutaron de la espectacular salida de los murciélagos y del anochecer", resaltaron las mismas.
Además, en esta ocasión, los técnicos de la Conselleria realizaron un censo de los murciélagos mediante cámaras con luz infrarroja, por lo que los participantes también pudieron conocer el método de estudio de estos curiosos mamíferos. Aunque a falta de analizar el material, se estima una población cercana a los 800 ejemplares.
Los murciélagos son un grupo de animales muy interesante y algunos de ellos como el murciélago patudo (Myotis capaccinii) y el murciélago mediano de herradura (Rinolophus mehelyi) se encuentran en peligro de extinción.
Con este tipo de actividades se pretende que la sociedad conozca la diversidad de quirópteros presente en la Comunitat Valenciana, donde se cuentan 22 especies diferentes, y que se desmitifique este grupo de mamíferos muy beneficiosos para los ecosistemas mediterráneos.