García Margallo hizo estas declaraciones durante la exposición de la ponencia política del congreso, titulada "Más Comunidad, más futuro", y que fue aprobada por unanimidad por los compromisarios.
Explicó que la ponencia es una reflexión "sobre la identidad y el ser valenciano", con el fin de determinar cómo debe ser el PPCV "para responder a las exigencias históricas y los desafíos del siglo XXI de la Comunidad Valenciana".
A su juicio, esta reflexión llega en un momento "especialmente oportuno", puesto que "desde hace seis meses estamos asistiendo a una agresión permanente a las señas de identidad valencianas, con un trasfondo político evidente".
García Margallo acusó al Gobierno socialista de "paralizar obras históricas puestas en marcha, dinamitar los fundamentos económicos de la Comunidad Valenciana", en un "proceso constituyente abierto por un Gobierno que no sabe adónde va, apoyado por partidos radicales".
Según defendió ante los compromisarios del PPCV, el objetivo de la reforma de la Constitución Española es un "intento de dividir a las autonomías en comunidades autónomas de primera y de segunda" categoría.
La ponencia del eurodiputado establece que la sociedad valenciana "no fue capaz de alumbrar", a finales del siglo XIX, un proyecto político "que tuviese sus raíces en Valencia y extendiese sus ramas a España y a Europa", para defender sus intereses y superar los dos "errores históricos que han lastrado su desarrollo: la cuestión regional y el modelo económico".
El "acierto" del PP en el Gobierno de la Generalitat se plasmó en "políticas concretas", como el sistema de financiación autonómica, "que se exportó a la comunidad nacional", explicó Margalló, quien recordó que el "modelo económico propuesto por el PP fue bueno para España y especialmente para la Comunidad Valenciana".
El Partido Popular "hizo despertar en la sociedad valenciana el orgullo de ser valencianos", dijo, y defendió que la polémica en torno al valenciano se debe enmarcar en el proceso de "reforma constitucional y estatutaria abierto por el Gobierno".
"El PSOE quiere pagar las hipotecas que tiene con Maragall y Carod con un modelo constitucional que consagra la división entre comunidades de primera, con capacidad de designar representantes en órganos estatales, representación exterior y capacidad para decidir el dinero que van a recibir, y las comunidades de segunda", expuso.
En su opinión, "las hipotecas de Rodríguez Zapatero se han traducido en una agresión exterior innecesaria" y en una "guerra" que "ofende al sentido común al decir que puede haber dos traducciones idénticas de la Constitución Europea y que pertenecen a la misma lengua", y animó a la sociedad a "no permanecer pasiva ante la agresión".
La ponencia recomienda a la nueva dirección del PPCV que ha de salir del congreso regional que fije "una estrategia común en ayuntamientos, Cortes Valencianas, Congreso y Parlamento Europeo" sobre la cuestión para que "todos digan lo mismo y con la misma fuerza".
García Margallo aseguró que el PP participará en la reforma constitucional y estableció sus límites en "la unidad política de España, la unidad de mercado, la igualdad de los españoles con independencia de su residencia y la igualdad sustancial de las comunidades autónomas".
Defendió la profundización en el Estado del Bienestar y el voto favorable a la Constitución Europea, y anunció que el PP luchará en Europa para conseguir ayudas para la Comunidad Valenciana en 2007 y 2013.