En España viven más de dos millones de personas que superan los 65 años y de ellas, la mitad son dependientes. Un 60% de estas últimas habitan hogares monoparentales. El envejecimiento de la población es imparable, hasta el punto que en 2050, seremos el país más envejecido del mundo. Unas cifras con un lógico impacto económico ya que a día de hoy, la Sanidad pública paga 71.376 euros por dependiente y año, una cifra que se podría rebajar con una mayor especialización y aplicación de las nuevas tecnologías para atención domiciliaria que, según la UE, podrían mover 3.000 billones de euros.
Con el objetivo de dar una mejor respuesta social a la dependencia, la Facultad de Ciencias Sociales de la Universitat de València lanza para el próximo curso académico el Máster en Bienestar Social, coordinado por el catedrático de Política Social Jorge Garcés y dirigido a diplomados en Trabajo Social y licenciados en Ciencias Sociales. Consta de 120 créditos repartidos en dos cursos, con una doble estructura.
La especialidad en Envejecimiento y Dependencia parte de la premisa de mejorar la calidad de vida de las personas mayores, garantizándoles una vida en un entorno social y ecológico favorable. La formación se centra los aspectos psicosociales del envejecimiento, sus teorías desde la gerontología y la geriatría, las consideraciones éticas en este ámbito, la perspectiva de género en la vejez, la influencia del derecho en la regulación de la dependencia y la construcción socio-cultural del proceso de envejecimiento. En un segundo módulo se analizan las herramientas de valoración integral de mayores de cuarta generación, con acceso Web y estandarización internacional, con clasificación y detección de grupos de riesgo, y que permiten la elaboración de planes de cuidados individuales.
El máster dirigido por Jorge Garcés se adentra también en los actuales sistemas de atención a los dependientes, el acceso a los mismos y las diferentes atenciones, desde un hospital a la teleasistencia… Por último, este primer módulo reflexiona sobre la perspectiva del cambio vivido como pérdida, analizando temas cruciales como la soledad, el aislamiento social, la viudedad y el duelo.
Las nuevas familias
El segundo módulo se adentra en la atención a las familias, históricamente cambiantes. Se parte de las consideraciones más generales sobre las expresiones de solidaridad y cuidado que han marcado la evolución de la familia y las variaciones de su configuración institucional.
La pareja, la infancia, la juventud, la ancianidad son objeto de consideración pero dentro de la familia. Se presta atención igualmente a la fragilidad y ruptura y recomposición de la familia, pero también al debilitamiento de los lazos de parentesco. La conciliación de la vida laboral y familiar, los comportamientos de violencia de todo tipo, las dificultades de emancipación de lo jóvenes, los cuidados de larga duración –como ejemplos- se revisan en este módulo, caracterizado por su preocupación por las políticas a favor de la familia.
Su finalidad es la de preparar a los las estudiantes, para responder profesionalmente, ante las situaciones que presentan las parejas y las familias en los procesos de cambio, originados por las crisis de crecimiento y por las crisis inesperadas.
Los contenidos son, predominantemente, prácticos y van dirigidos a capacitar a los estudiantes, para especializarles en la intervención social con familias y parejas, en contextos de asesoramiento y mediación. Se pretende aportar a los profesionales conocimientos y herramientas para el asesoramiento social a parejas y familias, desde los nuevos enfoques de orientación familiar, para intervenir con familias con dificultades o riesgo social, orientar a las familiar desde el servicio especializado de atención a la familia e infancia, con diferentes generaciones y parentesco, y en situaciones de separación y el divorcio.