La mayoría de los menores provienen de familias en situación de riesgo social en las que un solo progenitor, generalmente la madre, se hacen cargo de ellos, según explicó el responsable del programa, Javier Ferrandis.
Durante los campamentos, se desarrollan "tareas de apoyo y refuerzo social y educativo, de ocio y tiempo libre, dirigidas al desarrollo personal de cada niño y a su integración social", según Ferrandis, quien añadió que en estos espacios lúdicos y educativos se trabaja la "adquisición de valores y actitudes".
Cáritas Diocesana ha preparado actividades de verano con menores de diferentes barrios valencianos y de otras poblaciones como Paterna, Burjasot, Alboraia, Ontinyent, Oliva, Alcoi, Cullera, Vergel o Cocentaina.