Copons, antes de intervenir este viernes en una conferencia sobre ´¿Qué quieren ver los niños?´ en el marco del Festival Internacional de Comunicación Infantil ´El Chupete´, indicó a Europa Press que los niños están incorporándose cada vez más a una edad menor a la televisión adulta y viendo "realities o programas de talento donde muchas veces los modelos que se presentan como reales dejan mucho que desear" y donde se encarnan unos valores que no pueden considerarse positivos.
La televisión infantil debe ser, y en su opinión "suele" serlo, comprometida, y responder a la máxima de formar, informar y entretener, algo que, según dijo, "está en vigor en muchísimos programas y en otros no".
Según dijo, sería fácil hacer que los chavales se lo pasaran bien "hablando de ´caca, culo y pis todo el rato". Sin embargo, cree que existe un "compromiso" por parte de los "creadores serios" de ofrecer unos contenidos que realmente susciten el interés del niño. Así, comentó que "la máxima de la televisión educativa de educar, entretener e informar es muy válida.
Copons, que es también diplomado en Magisterio, señaló que la televisión "en la medida que entretiene" puede facilitar el que los mensajes positivos y los conocimientos lleguen más fácilmente a los niños, especialmente a los más pequeños. En este sentido, comentó que en los ´targets´ más bajos de edad- de cero a tres, de tres a seis e incluso de seis a nueve- la diversión y el aprendizaje "no están reñidos en absoluto".
Así, indicó que en estas edades más tempranas "se pueden introducir una serie de valores o conocimientos que el chaval ve como diversión", algo que se complica conforme el niño va alcanzando la preadolescencia. Al respecto, comentó que los niños de entre 8 y 12 años suelen cambiar de canal cuando algo en la televisión "huele a didactismo, pedagogía o academicismo".
Por su parte, el director de fotografía de producciones como ´Harry Potter´, ´Stuart Little´ o ´Peter Pan´, Pepe Valencia, indicó que el dogma "no funciona" y que si se quiere enseñar al niño a través del cine o la televisión hay que hacerlo de una manera "un poco implícita". "Si se es muy explícito, el niño puede reaccionar de forma contraria" a la que se pretende, añadió.
Valencia explicó que la clave del éxito de las producciones infantiles es "convencer" a la audiencia de que el personaje que están viendo es "interesante y divertido", y se le convence, precisó, haciendo que que sea auténtico, que "transmita y agarre", y haciendo que una película tenga momentos de humor, drama y acción.
Desde su trabajo en Hollywood, Valencia destacó el trabajo que en producciones infantiles y de ficción se está realizando desde España, con trabajos como ´Planet 51´- la más cara del cine español-. "Estamos creando poco a poco una infraestructura, un sello, y espero que sigamos en ese camino", concluyó.