Durante el juicio, celebrado este viernes y que quedó visto para sentencia, el procesado declaró que "jamás agredió o amenazó" a su esposa, a pesar de que en el informe médico-forense consta que sufrió contusiones en el cuello y en una de sus muñecas.
El inculpado consideró erróneo el informe facultativo y argumentó que "una contusión se tiene que objetivar". Por su parte, la mujer del encausado negó los malos tratos y admitió que denunció a su marido por el estado de nerviosismo en el que se encontraba tras mantener una "discusión muy fuerte" con él. Señaló que "se equivocó" al dirigirse a la Comisaría de Policía, pues, en su opinión, debió acudir a un "psicólogo o psiquiatra", como así hizo más tarde.
Sobre las lesiones reflejadas en el informe médico-forense, la esposa del juez expuso que se cayó de la cama y que realizó un "mal movimiento" al levantarse.
Por ello, la defensa pidió la libre absolución del juez al alegar que no existe ninguna prueba de cargo contra él, que la esposa negó los hechos y que el informe médico-forense "habla de contusión y no de agresión". En este sentido, el fiscal propuso que la mujer sea condenada por falsa denuncia si se demuestra la inocencia del procesado.