La dirección de Celestica anunció el cierre de su planta de Cerdanyola, en la que trabajan unos 300 personas, motivado por su intención de trasladar la producción a la República Checa. Esta decisión, en principio, según explicaron las citadas fuentes, no tendrá efectos similares en la planta valenciana.
Desde el comité de empresa de la factoría de Pobla de Vallbona, con 680 trabajadores indefinidos y entre 150 y 200 eventuales, explicaron que, por el momento, temen por el futuro de los 70 operarios que se verán afectados por la finalización del citado contrato con IBM, cuya producción supone el 40 por ciento del total de la planta.
Según indicaron, en la reunión celebrada en Barcelona, la dirección de la empresa trasladó a los trabajadores que sus planes de futuro no afectan a la planta valenciana.
En este sentido, añadieron que también mostró su compromiso de recolocar a los trabajadores que se verán afectados por el fin de ese contrato en otras secciones, una cuestión que desde CCOO calificaron de "no viable".
La solución a esta situación pasa por la firma de nuevos contratos que impliquen mayor carga de trabajo, explicaron las citadas fuentes, que añadieron que otros clientes están ya proporcionando más trabajo a la planta aunque desconocen si será suficiente.