El informe de coyuntura del Centro de Información Textil y de la Confección (Cityc) no puede ser más desalentador. "La situación del sector ha sufdrido un nuevo deterioro en los primeros meses del año en curso", reza el encabezado del estudio de junio al que ha tenido acceso PANORAMA-ACTUAL, que cuntinúa adviertiendo que "las carteras de pedidos siguen disminuyendo por lo que las perspectivas para los próximos meses son poco optimistas".
A continuación, el informe pasa a escrutar los datos que condicionan una situación marcada por lo que la propia patronal española del textil ha calificado como "invasión" de Europa por los productos textiles chinos. Una oleada que, conviene recordarlo, ha venido propiciada por el desmantelamiento, vigente desde el 1 de enero de este año, de los contingentes (tonelaje) que limitaban las importaciones de países terceros.
Así, el estudio advierte del "fuerte" crecimiento del déficit exterior a lo largo de 2004, en especial en las prendas de vestir. Pérdida de cuota de mercado que, señala, se "ha acentuado em el primer trimestre de 2005 debido al nuevo incremento en las importaciones unido a la disminución de las exportaciones, lo que ha provocado que el déficit sobrepase los mil millones de euros".
Paralización
La irrupción de los productos asiáticos se ha visto reflejada en la dinámica de los mercados, en los precios, en la producción y, por supuesto, en el empleo. El "aluvión" chino -según lo describió el presidente de la patronal valenciana del textil (Ateval), Javier Aparicio- "ha influenciado a las decisiones de compra por parte de la distribución que ha preferido posponer sus pedidos a la espera de ver la evolución del mercado, en especial de los precios", señala el informe de Cityc..
Con el mercado paralizado, la actividad fabril lógicamente se ha resentido. En concreto, la producción del textil -sin contar la confección- ha caído entre enero/abril de 2004 y de 2005 un 12,2% y en un 8,9%, considerando sólo la confección (prendas de vestir). Fenómeno que, en un efecto cascada imparable, también afecta a los puestos de trabajo: los afiliados a la Seguridad Social del sector han caído en los últimos doce meses (de abril de 2004 al mismo mes de 2005) un 8,9%, acentuándose ese proceso destructivo desde comienzos de año.
Precios
Las tensiones generadas por el acceso masivo de artícolos textiles inmensamente más baratos a los europeos no ha tenido, por contra, un reflejo en los precios del vestuario, que en los últimos 12 meses -entre mayo de 2004 y mayo de 2005- sólo han subido un 1,2%. A este hecho ha contribuido decisivamente el propio sector -que en su lucha de precios- y a pesar del constante incremento de los costes fruto del encarecimiento del petróleo, sólo ha subido sus tarifas interanuales industriales un 0,5% en el caso del textil en general y un 0,9% en el casod e la confección.
Es en este campo donde juega un papel crucial la actitud de la gran distribución que, como se ha dicho, se mantiene a la ´expectativa´. Como señala el informe de Cityc, todo este proceso se refleja en "la situación económico financiera de las empresas, que ha empeorado notablemente a consecuencia de la caída de la actividad y el deterioro de los precios de venta, que no pueden recoger los aumentos de los costes".
En esta línea, atendiendo a la incertidumbre que vive la industria textil, se entiende también que las improtaciones de maquinaria -claves para hacer primer la calidad en el producto y agudizar su diferenciación sobre el asiático- se hayan hundido en el último año un 19,2%.
Guerra comercial
El informe realizado por Cityc se produce justo una semana después de que la UE resolviera su guerra comercial con China con un pacto que tratará de limitar las improtaciones a la UE. El acuerdo adoptado el pasado viernes entre Bruselas y Pekín supone que las ventas a la UE del país asiático no podrán incrementarse más allá de un intervalo situado, según productos, entre el 8 y el 12,5%. En el pacto entran sólo 10 de las 35 categor´´ias de textiles más improtados: jerséis, pantalones de hombre, blusas, camisetas, vestidos, sujetadores, hilo de lino, hilo de algodón, ropa de cama -el principal potencial valenciano- así como productos de mesa y de cocina.
La patronal textil española ya ha criticado pro "insuficiente" el acuerdo porque no ercoge otros artículos "ampliamente" importados como camisas, calcetines, toallas, gasas médicas que seguirán entrando de forma libre.