El rector de la Universidad Politécnica de Valencia, Juan Juliá, inauguró este encuentro, al que asisten más de 400 expertos de 46 países de todo el mundo para presentar los últimos avances y desarrollos que contribuirán a la mejora de los alimentos tradicionales, según informaron fuentes de esta institución académica.
Así, los organizadores señalaron que en la actualidad, los alimentos llegan a los consumidores a través de una larga cadena alimentaria, en la cual existen muchas oportunidades para que se produzca una alteración en la calidad sanitaria de los alimentos, que puede poner en peligro la salud de los consumidores. Por ello, apuntaron que actualmente, la seguridad y calidad es asunto de todos, y todos cuantos participan en la cadena alimentaria intervienen en la calidad del producto, "incluso los consumidores".
En concreto, el profesor Pedro Fito, director del Instituto de Ingeniería de Alimentos para el Desarrollo de la Universidad Politécnica de Valencia, sostuvo que es necesario controlar todas las fases de la cadena alimentaria, especialmente en los nuevos alimentos, desde que se obtiene las materias primas hasta que el producto llega al consumidor. "Esto -explicó- es lo que se llama trazabilidad de los alimentos, y su control resulta fundamental para evitar posibles riesgos en la salud de los consumidores".
Asimismo, recalcó la necesidad de potenciar la investigación en este sector, "para poder hacer frente a la aparición de posibles nuevos focos de infección, como ocurrió en su día con las vacas locas, y establecer continuamente nuevas mejoras para garantizar la calidad de los alimentos".
En este sentido, los organizadores del Congreso expusieron que es necesario asegurar la confianza de los consumidores que cada vez son "más exigentes y buscan alimentos seguros, saludables y con mejores propiedades nutritivas y sensoriales", lo que obliga a las industrias de producción y transformación de alimentos establecer medidas de mejora continua de la calidad en las materias primas, así como asegurar su inocuidad tras el empleo de la tecnología alimentaria y mantener la calidad global de los alimentos durante la distribución y comercialización.
La prevención de las enfermedades trasmitidas por los alimentos requiere, por tanto, actuaciones desde los distintos eslabones de la cadena que intervienen en la obtención, preparación, transformación, distribución y consumo de los alimentos, así como conocer los mecanismos a partir de los cuales se produce la contaminación de los mismos
En esta línea se enmarca el denominado "método Safes", que ha sido desarrollado por el Instituto de Ingeniería de Alimentos para el Desarrollo de la UPV, en colaboración con el Instituto Politécnico Nacional (México), la Universidad Católica de Chile y la Universidad de Guelph (Canadá).
Fito explicó que "SAFES es un nuevo proceso de cálculo, de análisis matemático, termodinámico y químico, que toma en cuenta las propiedades del alimento para mejorar la calidad de trabajo de ingeniería de alimentos a la hora de diseñar productos, procesos o máquinas". "Es una herramienta que permite asegurar la calidad de los procesos de producción de los alimentos y, por tanto, del producto final", dijo.
ULTIMOS AVANCES
Este nuevo método será presentado mañana jueves, en el marco del Congreso Intradfood 2005. Además, durante toda la jornada de mañana, se presentarán los últimos avances para la detección rápida en los alimentos de residuos, contaminantes y organismos modificados genéticamente con el fin de controlar las materias primas y asegurar la calidad y seguridad final del producto.
La sesión del viernes se centrará en las nuevas tecnologías emergentes para la producción de alimentos más seguros, así como en la salud y valor nutritivo de los alimentos tradicionales.
El Congreso Internacional "Intradfood´2005" sobre "Innovación en Alimentos Tradicionales" ha sido organizado por el Instituto de Ingeniería de Alimentos para el Desarrollo (IU-IAD) de la Universidad Politécnica de Valencia, junto con el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) del CSIC y la Federación europea de Ciencia y Tecnología.