La tradición del cáliz de José de Arimatea llevada al cine en la pelicula "Indiana Jones y la última cruzada", de Steven Spielberg, nació en la Edad Media. La reliquia que inspiró durante siglos las numerosas leyendas y obras literarias en torno al Grial es el Santo Cáliz que se venera desde hace algo más de 700 años en la catedral de Valencia. Sin embargo, sólo existen pruebas topográficas e historiográficas que así lo apuntan.
El Santo Cáliz es junto a la Sábana Santa de Turín y la Santa Lanza con la que, según la leyenda, se hirió a Jesús en el costado cuando estaba en la cruz, las tres reliquias más importantes que se conservan de la crucifixión de Jesucristo. Pero a diferencia de las otras, el Santo Cáliz no ha pasado todavía por la lupa de la ciencia. Jaime Sancho, canónigo conservador de la Capilla del Santo Cáliz, asegura que los diferentes investigadores “han coincidido bastante en datar las diferentes partes del cáliz, del que sólo el vaso superior, de piedra, puede considerarse del primer siglo de nuestra era”.
El resto de elementos, como son las piedras preciosas, fueron añadidos en los siglos posteriores. Ninguna prueba como la del carbono 14 es aplicable al Santo Cáliz de Valencia porque no tendría mucho sentido hacerlo sobre una piedra. Sin embargo, la ciencia cuenta con otros métodos actualmente como los rayos x ultravioleta que sirven para aproximarse bastante en las fechas de origen. Ni siquiera el Santo Cáliz ha pasado bajo la mirada de algún microscopio de laboratorio que arroje más información de la que actualmente disponemos. Jaime Sancho reconoce que no ha habido científico que haya planteado esta posibilidad y que en el caso de producirse, “habría que analizarla”.
Una de las razones que explica esta incomunicación con la ciencia es la dilatada trayectoria del Grial sin salir de Valencia. De hecho desde 1399, solamente ha salido de la ciudad en tres ocasiones: durante la guerra de independencia española contra los fanceses, en 1808, durante la guerra civil española (1936-1939); en 1959 cuando llegó a varias localidades de Huesca para celebrar el aniversario de la llegada del Grial a España, enviada por San Lorenzo desde Roma poco antes de sufrir martirio; y en 1994, cuando viajó a San Juan de la Peña para presidir los actos conmemorativos del 900 aniversario de la muerte del rey de Aragón Sancho Ramírez.
Primeras referencias
La primera referencia al Grial en la tradición cristiana, se debe a Antonio de Piacenza y data del siglo VI, habla de un recipiente de ónice, lo que para los estudiosos habla a favor de la reliquia de Valencia, que es de calcedonia, un material similar.
Así, tanto el "Perceval" (1180) de Chrétien de Troyes como el "Parzival" (1200-1210) de Wolfram von Eschenbach en el que se inspiraría Richard Wagner para escribir su famosa ópera "Parsifal", estrenada en 1882, son obras literarias inspiradas en ese objeto.
Von Eschenbach menciona en su obra una "misteriosa inscripción" en la base del objeto sagrado que demuestra que el autor alemán se refería al Santo Cáliz de Valencia.
La inscripción sólo se encuentra en ese cáliz y no en otros objetos reales (el vaso de plata de Antioquía, el cuenco de cristal de Glastonbury, relacionado con las leyendas artúricas) o de carácter mítico, como el caldero de los celtas, que en algún momento ocuparon para algunos el lugar del santo grial.
Primeras décadas
La historia del Santo Cáliz con el que Jesús celebró la última cena y en el que José de Arimatea recogió su sangre se remonta a las primeras décadas de nuestra era, cuando el apóstol San Pedro lo llevó a Roma, donde permaneció hasta que en 258. La presencia de Arimatea a los pies de la cruz ha contribuido a que se justificase el mito del Grial: en el cáliz usado por Cristo en la última cena -otro elemento evangélico- se recogió la sangre que fluía de su costado, traspasado por la lanza de un soldado romano.
La leyenda ve a José de Arimatea con su copa, dotada de poderes sobrenaturales, viajar a Francia, España e Inglaterra.
Provincia de Huesca
Durante las persecuciones cristianas de esa época, el Papa Sixto II fue ejecutado y su diácono Laurentius recibió el encargo de protegerlo.
Laurentius lo llevó a la casa de sus padres en Loreto, en la provincia de Huesca. La reliquia permaneció oculta en una cueva de Huesca hasta que, en 394, se la llevaron a una iglesia de Jerusalén, de donde fue robada por los persas en 570, durante los saqueos de la ciudad santa, y llevada de nuevo a España a través del norte de Africa.
La invasión musulmana de la península ibérica en 711 motivó que los "caballeros del grial" mantuvieran el cáliz oculto durante años en una cueva cerca de Yebra, hasta que en 1071 fue alojado en el monasterio oscense de San Juan de la Peña.
Corte del Rey Arturo
Las cruzadas, la saga de los cátaros y los templarios y los caballeros de la corte del rey Arturo tuvieron al grial como referencia en los dos siglos siguientes En 1399, el rey aragonés Martín "El humano" llevó el grial de San Juan de la Peña a Zaragoza; de ahí pasó a Barcelona, como lo demuestran documentos consultados por historiadores en el archivo de la Corona de Aragón, y de ahí a la catedral de Valencia en 1347.xxxx Durante la guerra de la independencia (1810-1812), el grial fue trasladado durante cortos periodos de tiempo a Alicante, Ibiza y Mallorca, y durante la guerra civil española fue escondido en casas de particulares.