Todas estas cifras, se han dado a conocer durante el curso ´Tres retratos de violencia: hijos tiranos, alumnos violentos y bandas juveniles. Reflexiones y prácticas para la prevención´, que se celebra hasta el 20 de septiembre en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Valencia.
Durante estas jornadas, Núñez Morgades consideró necesario enseñar a los jóvnes a denunciar los casos de acoso escolar -que sufre el 23,3 por ciento del alumnado- y educarles en "la amistad y el compañerismo" y en la enseñanda de que con su denuncia "ayudan al acosado y al acosador". El defensor del menor, apostó además por acabar con "la ley del silencio" que impera todavía en los colegios.
Además, indicó que en España sólo se conoce el 20 por ciento de los casos de maltrato a menores, en su mayoría relacionados con la violencia física y sexual, mientras que los casos de maltrato psicológico prácticamente se desconocen.
Núñez Morgades atribuyó parte del problema de la violencia juvenil, a que los muchachos de ahora, a través de diferentes medios, como la televisión, los videojuegos o Internet, "reciben la violencia de forma positiva" y destacó que el 30 por ciento de los menores dispone de ordenador en su habitación, lo que permite acceder a internet solo.
Bandas juveniles
Por su parte, el profesor Garrido explicó, en relación a las bandas juveniles, que los jóvenes "tienen un perfil diferente porque en la realidad actual hay una mezcla con los problemas de inmigración, con las bandas latinas, aunque siempre ha habido bandas radicales que también han empleado la violencia".
Así, dijo, "algunos chicos que son violentos en casa, forman parte de las bandas latinas y también son acosadores en la escuela", aunque "en principio son fenómenos diferentes" de los que "hay que analizar sus relaciones" porque "tienen causas distintas y habría que tomar medidas especiales en cada uno de los ámbitos", advirtió.
Según el director del curso, este seminario pretende presentar a estudiantes y profesionales, los que son "los tres grandes problemas que hay ahora en términos de violencia juvenil e incluso nuevos fenómenos para los que todavía no existen las respuestas más adecuadas".
Asimismo, afirmó que uno de los problemas es el de "las bandas juveniles, que están organizándose y desarrollándose de un modo que hasta ahora era inédito en España". Aunque, en su opinión, esta situación "todavía no constituye un problema de primer orden, es importante hacer cosas ahora antes de que dentro de unos años nos encontremos con que el problema se nos ha ido de las manos", indicó.
´Síndrome del emperador´Además, explicó que el denominado ´síndrome del emperador´ se describe como "un fenómeno cada vez más frecuente que es el de aquellos chicos que son hijos de familias no marginales y que tienen unos padres que se preocupan por ellos pero que, sin embargo, mantienen de una manera crónica y constante, una actitud hostil, amenazante, incluso físicamente violenta, hacia los padres, especialmente a partir de la adolescencia y particularmente hacia la madre".
Al respecto indicó que una de las cuestiones que se plantean en este seminario es "hasta qué punto estos chicos plantean una dificultad especial. Creemos que constituyen la parte más extrema de chicos con un temperamento irritable, quizás con una gran agitación desde el punto de vista en sus relaciones sociales, chicos intranquilos, que antiguamente aprendían a controlar la violencia porque la sociedad fomentaba ese control, pero que ahora se encuentran con unos padres con menos capacidad de educar, con menos recursos".
´Nueva alianza´
Además, dijo, que lo que se plantea en este seminario es "de qué manera se necesita una nueva alianza entre profesores y padres para hacer frente a los adolescentes más difíciles". "Actualmente, en nuestra sociedad cada vez más los padres tienen menos capacidad, entonces padres que educan menos cada vez con hijos muy difícil envalentonados por esta sociedad consumista y violenta el resultado es cada vez hay más chicos violentos en casa", advirtió.
De esta forma, aseguró que antiguamente el mensaje que se transmitía era "debes esforzarte si quieres disfrutar de bienes y de privilegios, debes trabajar duro y en los medios de comunicación no se alentaba a la violencia". Por contra, "treinta años más tarde ocurre todo lo contrario".
Además, subrayó que "los padres de hace 30 o 40 años lo tenían más fácil, porque la sociedad iba en el mismo sentido, en la actualidad los padres tienen menos tiempo, menos energía y toda la sociedad está dando un mensaje incitador de la falta de responsabilidad de sus hijos". No obstante, afirmó que "no están fallando sólo los padres" ya que éstos "lo podrían hacer mejor si toda la sociedad ayudara".
Garrido insistió en que "hay chicos que parecen maravillosos, que en la escuela todo el mundo se sorprende de que ha estado golpeando a su madre, porque son capaces de camuflar muy bien ese comportamiento, son muy violentos en casa pero fuera no lo aparentan". En su opinión, "en general, no debemos confundir al delincuente juvenil con el chico que está dentro de casa golpeando a su familia, aunque en parte en algunos casos sí que el perfil puede asemejarse".
En cuanto a la actuación de los padres, el experto afirmó que lo primero que no deben hacer es "negar el hecho" ya que "muchos padres, no quieren creerlo porque es muy doloroso, probablemente el mayor fracaso", además deben "recuperar la autoridad, porque si manda el hijo en casa todo será peor y el problema se irá agrandando" y por último tienen que "buscar ayuda, tener suficiente capacidad de solución para hablar con psicólogos, personal de conselleria, del departamento de justicia" porque "un hijo no tiene ningún derecho de golpear a su padre a su madre", resaltó.