En este punto, la presidenta del Gremi lamentó que "desde que Alejandro Font de Mora asumió el cargo de conseller de Cultura y Educación no ha mantenido ni una sóla reunión" con este colectivo e insistió en que la Conselleria "no se ha dirigido a nadie del sector del libro antes de realizar estos anuncios".
Respecto a la fórmula del bono-libro, Glòria Mañas reconoció que es "la que más convence" a los profesionales aunque avisó que, si no se gestiona adecuadamente, "podría acabar creando una enorme bola de nieve, que en este caso sería de dinero, que resultaría insostenible para las librerías valencianas". "No es la primera vez que trabajamos con las Administraciones públicas y tenemos algunas experiencias de facturas impagadas", puntualizó.
En este sentido, recordó que el Gremi de Llibrers, la Associació d´Editors del País Valencià y la Associació Valenciana de Distribuidors de Llibres reclama a la Generalitat dos millones de euros para las bibliotecas públicas valencianas "pendientes" en virtud del convenio de colaboración firmado en 2006 entre el Ministerio de Cultura y la Conselleria de Educación, Cultura y Deportes y que "no se ha ejecutado". Por esta razón, Mañas mostró su "extrañeza" por que "no se disponga de dos millones y ahora haya 200 millones". "Ojalá sea así y la gratuidad de los libros de texto sea real", afirmó.
Igualmente, la presidenta de los libreros valencianos expresó la "continua sorpresa" en la que el sector de encuentra inmersa "en los últimos diez días debido a los anuncios del Consell y los grupos políticos" respecto a la gratuidad de los libros de texto. "A unos pocos meses de celebrarse las elecciones cada día es una sorpresa", ironizó Mañas, que declaró que "esto se está convirtiendo en un ´a ver quién da más´ y después, advirtió, tendrán que darlo".