Los tres centros, con el apoyo activo de la Concejalía de Educación de Burjassot, han decidido aplicar este programa, que apuesta por "un método de resolución de conflictos en el que las dos partes enfrentadas recurren, voluntariamente, a una persona imparcial, el mediador, con el fin de llegar a un acuerdo consensuado", explicaron las mismas fuentes.
De esta forma, el mediador o mediadora puede ser un profesor, padres, madres o personal no docente pero, en el caso de Burjassot, se ha escogido la figura del propio alumno o alumna como la más adecuada, con el objetivo de que sean los propios alumnos, guiados por un profesor, los que intervengan para tratar de solucionar un conflicto entre sus propios compañeros, destacaron.
Después de atender a la buena acogida y resultados positivos que el Programa de Mediación Escolar ha obtenido en comunidades autónomas como Cataluña, Madrid o el País Vasco, ahora los IES Vicente Andrés Estellés, Federica Montseny y el Comarcal han puesto en marcha un Programa de Mediación Escolar dirigido, especialmente, a los alumnos que cursan la ESO en los tres centros, los cuales acogen a alumnos de Burjassot, Godella y Rocafort, sumando entre todos un total aproximado de 1.200 alumnos.
Así, este miércoles, 18 de abril, a las 18.00 horas, y en el Salón de Actos de la Casa de Cultura de Burjassot se llevará a cabo la presentación del Curso de formación de Mediadores y Mediadoras Escolares en los Institutos de Burjassot. Una representación de 15 alumnos de cada instituto formará parte de esta comisión de mediadores, los cuales recibirán formación en técnicas de resolución de conflictos para la formación de unos completos Equipos de Mediación Escolar, que además de formarse uno para cada centro, los tres trabajaran para interactuar entre sí.
Primera fase
La primera fase de este curso se ha planteado de una manera muy atractiva ya que los alumnos de los tres centros, escogidos para convertirse en futuros mediadores van a disfrutar de un fin de semana en el Albergue Juvenil de Alborache, entre el viernes 20 y el sábado 21 de abril.
En medio de ese "agradable" ambiente, los chavales asistirán a clases teóricas y prácticas que tendrán como ejes temáticos conceptos como el conflicto, la mediación, la figura del mediador, la comunicación, la importancia de escuchar al otro o el análisis de casos reales. El resto de formación se realizará en las aulas, durante los últimos meses del curso para retomarse en septiembre, apuntaron los responsables de la iniciativa.
Los objetivos del proyecto son favorecer el conocimiento de uno mismo, el desarrollo de la empatía y la tolerancia, intensificar la buena comunicación, contribuir a crear en el centro un ambiente más relajado y productivo y, en última instancia, resolver conflictos de forma no violenta y mejorar las relaciones interpersonales entre los jóvenes.