Indicó que ésta no es la primera vez que los socialistas advierten de la situación en la que está este inmueble histórico y lamentó "la falta de interés" del consistorio valenciano en su recuperación. Soto afirmó que "Barberá suele reivindicar, de forma solemne, su enorme interés por el patrimonio", pero afirmó que "la realidad es que mira hacía otro lado cuando se expolian conventos como el de San José o cuando se postergan sine die rehabilitaciones como la de los puentes históricos de la ciudad".
El concejal instó a la primera edil a suscribir un convenio con Bancaixa y la Generalitat para recuperar la alquería de Julià con el fin de destinarla a equipamientos públicos para el barrio de Nou Moles. Estimó que la alcaldesa "debe intervenir urgentemente y accionar todos los mecanismos necesarios para salvar este monumento antes que sea demasiado tarde".
Juan Soto resaltó la "insensibilidad e irresponsabilidad" de Rita Barberá en lo relativo a la defensa del patrimonio histórico de Valencia. Apuntó que la responsable municipal "no ha hecho caso de ni una sola recomendación del Consell Valencià de Cultura (CVC)" en este sentido, y señaló que "ha permitido por acción y omisión la depredación del patrimonio histórico valenciano".
Se refirió así a "la destrucción de las alquerías de la huerta de Campanar, a la degradación de La Ceramo o a la desaparición del entorno urbano medieval de Patraix" y aseguró que "la reivindicación permanente de Barberá en el ámbito del patrimonio es pura demagogia".
La alquería de Julià fue incoada monumento histórico artístico en 1978 y figura con el máximo nivel de protección en el catalogo del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), según indicaron fuentes del grupo municipal socialista, que señalaron que durante años albergó el colegio público Santa Barbara.
El inmueble está considerado, según la publicación municipal ´Conocer Valencia a través de su arquitectura´, como un edificio de "estilo tardo herreriano", según las mismas fuentes. Esta publicación, apuntaron, destaca elementos de este inmueble como "la portada barroca, de frontón de partido sobre pilastras estriadas y el barandal del ático con bolas y pináculos segmentados".
Asimismo, indica que en este edificio se produjeron hechos históricos importantes para la ciudad. Recuerda, según el PSPV, que en su azotea estuvo "el mariscal napoleónico Luis Gabriela de Suchet, luego Duque de La Albufera, dirigiendo el ataque para la ocupación de Valencia", así como que en 1837 el pretendiente Don Carlos contempló desde ahí la ciudad que sus tropas no llegarían a tomar, que en 1840 Isabel I pasó la noche del 1 de octubre cuando en el palacio de Cervellón se producía la renuncia al poder de la Reina María Cristina, y que, según la tradición, San Vicente Ferrer predicó junto a una encina de su huerto.