Comenzada su excavación por la Diputación de Valencia hace, ahora, 78 años, y concluidos aquellos primeros trabajos de investigación en 1931, la cavidad, situada en el término municipal de Gandia, se reveló como uno de los más importantes yacimientos arqueológicos hispánicos y europeos.
En 2001 la Dirección de la Sección de Estudios Arqueológicos de la Diputación de Valencia descubrió una extraordinaria obra de arte grabada en la pared rocosa del Parpalló, un magnífico caballo, reproducción fiel de la fauna circundante hace 16.000 años.
En 2002 la Sección reanudó las investigaciones arqueológicas paralizadas desde 1931, investigaciones que ha continuado y que le han permitido recuperar grandes cantidades de útiles prehistóricos y obras de arte singulares , así como ingentes cantidades de restos óseos, testimonio de los animales consumidos por los ocupantes de la cavidad, recordaron.
Del nivel superficial de la misma, ya el exterior, de los últimos años de vida allí, son los restos óseos remitidos a Barcelona por el doctor Aparicio Pérez, director de los trabajos y cuya datación ha proporcionado la fecha citada, 12.410 años.